La trampa de los diésel causa del 20% de la contaminación por NO2

Expertos del Barcelona Supercomputing Center muestran que las emisiones son superiores a las estimadas, y a las permitidas por la Unión Europea

La contaminación provocada por los vehículos de combustión afecta a diversos aspectos de nuestra salud

Los coches y furgonetas con motor diésel (que utilizan gasoil como combustible) emiten a la atmósfera, en condiciones reales de circulación, más gases contaminantes de los considerados como legales por la normativa europea.

El problema afecta a diversas marcas y modelos de vehículos y no se refiere en exclusiva a las modificaciones o trampas descubiertas en los últimos años en marcas como Volskwagen.

Datos reveladores

Un grupo de científicos del Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación (BSC) ha publicado ahora un estudio que concluye que el 20% de las concentraciones de dióxido de nitrógeno (NO2), procedentes principalmente de los vehículos que circulan en Barcelona, es debida al exceso de emisiones de los coches y furgonetas diésel, respecto a los niveles permitidos por la normativa europea.

“Varios estudios han confirmado que la mayoría de modelos fabricados entre los años 2000 y 2018 incumplían de manera significativa los límites legales de emisión de óxidos de nitrógeno, NOx, que representan la suma de NO y NO2, recuerda el BSC en una nota divulgativa de los resultados del nuevo estudio, publicado en Environmental Research Letters.

Los aturoes del estudio han utilizado CALIOPE-Urban, una nueva herramienta de alta resolución creada en el Barcelona Supercomputing Center, para calcular impacto de este exceso de emisiones en las calles de Barcelona. La investigación revela que anteriores estudios realizados en más baja resolución habían infraestimado este impacto.

Jaime Benavides, investigador del grupo de Composición Atmosférica y creador de la herramienta de modelización de calidad del aire CALIOPE-Urban, explica que esto ocurre porque “la exposición al dióxido de nitrógeno, que es un contaminante potencialmente nocivo para la nuestra salud, no es homogénea en todas las calles de las ciudades. Utilizar modelos de mayor resolución, es decir, a escala calle, nos ayuda a conocer el impacto real de la exposición de los ciudadanos a este peligroso contaminante “.

FOTO:MANE ESPINOSA. PANTALLAS DE ADVERTENCIA DE CONTAMINACION EN LA ENTRADA DE BARCELONA POR DIAGONAL.

Otra de las conclusiones del estudio es que, sin el exceso de emisiones de los diesel, el número de barceloneses expuestos a niveles de concentraciones no saludables de NO2 sería del 59%. Sin embargo, debido a este exceso, la cifra aumenta hasta el 70%.

“Hemos extrapolado los resultados y hemos comprobado que, aunque no hubiera existido el exceso de emisiones de coches y furgonetas diesel, Barcelona seguiría superando los límites legales de contaminación en estaciones de medida expuestas al tráfico. Esto parece indicar que, además de movernos en coches más limpios, hay que reducir de manera drástica el tráfico en general para respirar un aire más saludable “, subraya Jaime Benavides.

El BSC indica que esta “es la primera vez que se hace un estudio tan exhaustivo, calle por calle, sobre el impacto del exceso de emisiones diesel a toda una ciudad”. Tan solo en Berlín se ha estudiado con anterioridad su impacto a este nivel de detalle y en ese caso ese calculó únicamente en algunas zonas expuestas al tráfico y encontraron un resultado muy similar al del estudio del BSC. Por otra parte, se debe recordad que desde 2019, la capital alemana solo permite la entrada de coches diésel nuevos (los denominados Euro 6) en algunas zonas de la ciudad.

Densidad de tráfico 

Barcelona es la ciudad elegida para este estudio porque es una de las urbes europeas con más densidad de vehículos (unos 6.000 coches por km2), incluso por delante de Madrid o París (con 1500 a 2000 vehículos por km2). Además, la ciudad cuenta con un elevadísimo número de automóviles diesel, que representan el 65% del total, al igual que la mayoría de ciudades europeas.

Otra de las razones por las que se ha elegido Barcelona es por su exceso de contaminación, que supera sistemáticamente el umbral legal establecido tanto para Europa como por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de concentraciones de NO2 (dióxido de nitrógeno ), que es de 40 microgramos por metro cúbico de media anual.

Por: Joaquím Elcacho, La Vanguardia