El tramo catalán del corredor mediterráneo estará en el 2023

Vecinos de l’Hospitalet, Sant Feliu de Llobregat o Molins de Rei dejan de escuchar trenes de mercancías

El tramo catalán del corredor mediterráneo estará en el 2023

El túnel ferroviario que cruza Martorell bajo tierra ha dejado de ser un impedimento para el corredor mediterráneo. Las obras ejecutadas desde el verano han dotado de un gálibo acorde con los estándares europeos a una instalación que necesitaba una puesta al día. Se prepara así para que pueda instalarse el tercer hilo y por su interior circulen trenes de ancho internacional algún día.

Ese día del que tantos años se lleva hablando puede llegar en el 2023, según el comisionado del corredor mediterráneo, Josep Vicent Boira, que ayer se desplazó hasta Martorell para ver de primera mano los avances en este punto del gran proyecto ferroviario con frentes abiertos de norte a sur del litoral. Para los trabajos más al sur el horizonte va más allá del 2025.

Los trabajos pendientes al sur de Catalunya no estarán completados hasta dos años después como mínimo

En lo que atañe a Catalunya, los trabajos se centran en la instalación del tercer hilo entre Vila-seca y Castellbisbal para permitir que trenes de mercancías llegados de Francia o más allá puedan compartir las vías con los de Rodalies en el tramo que cruza el Penedès. El meollo de la cuestión se encuentra en Castellbisbal y Martorell, donde hay un gran nudo ferroviario conocido como la puerta de Europa. La modernización del túnel de Martorell da una primera vuelta de llave para abrir esa puerta, pero aún faltan unas cuantas. La más visible es la recuperación de un viejo túnel en Castellbisbal que quedó en desuso hace varias décadas y que se está rehabilitando para ganar capacidad en la línea y poder compaginar mejor el paso de trenes de Rodalies y de mercancías. La estación de Castellbisbal también se remodelará casi por completo. En la parte ya ejecutada, además del túnel recién estrenado de Martorell, se cuentan también las obras hechas el verano del año pasado en el ramal que conecta con la fábrica de Seat.

Más allá de la repercusión que pueda tener sobre el corredor mediterráneo, la finalización de las obras del túnel de Martorell suponen la recuperación de la normalidad en la línea de Vilafranca, cortada desde julio. En todo este tiempo ha habido entre Martorell y Sant Sadurní un servicio alternativo de bus que alargaba de manera importante el tiempo de viaje. Como alternativa, muchos de los usuarios de Rodalies de Vilafranca se han pasado a los autobuses exprés que van directos a Barcelona.

También notarán el fin de las obras los vecinos cercanos a las vías de ciudades como l’Hospitalet, Sant Feliu o Molins de Rei, que durante el periodo de trabajos han convivido con el ruido de los trenes de mercancías que rara vez circulan por delante de sus casas, pero que en esta ocasión no tenían otra alternativa para continuar hacia el sur.

Por: David Guerrero Martorell, https://www.lavanguardia.com/