¿Por qué elegir las pilas de hidrógeno verde frente a las baterías de litio?

Con la finalidad de tener un entendimiento claro y preciso de las ventajas y desventajas de una tecnología frente a otra, en el asunto de los acumuladores de energía y las baterías, entrevistamos a Miguel Castañeda Loayza, director y fundador del Centro de Investigación y Divulgación Científica,  Sustainability Worldwide Center 2050 para que nos de mayores detalles frente a las pilas de hidrógeno verde y las baterías de iones de litio

Miguel, Uno de los temas que más preocupa a Europa y también al mundo entero es la imprescindible transición energética hacia las energías renovables, ¿cómo se está desarrollando este tema a partir de la COP 26?

Las evidencias empíricas, los gobiernos, el gran sector corporativo, las grandes administradoras de fondos y la opinión pública en general estamos claros en ello. Debemos transitar hacia las renovables lo más pronto posible. El asunto no está en cuestión. El tema es cómo acelerar la transición. Es allí donde se están jugando diversos panoramas a través de algunos intereses de sectores corporativos, financieros y ciertamente de algunos Estados que tienen una fuerte dependencia económica con los combustibles fósiles. En ese escenario, aunque la COP26 no haya culminado con un mayor precio base del carbono, como asunto central, la conclusión de un deadline para el cierre de las minas de carbón y la exhortación a que se prohíban nuevas operaciones extractivas de oil and gas, marcan la pauta de un proceso con mayor aceleración. No es tan rápido como algunos quisiéramos, pero estos temas toman su tiempo.

¿Y cuál es el tema que más está trabando esta necesaria aceleración de esta transición energética?

Son varios factores juntos, por ejemplo, el asunto mencionado con el rol de algunos gobiernos en estos espacios de regulación global. Algunos Estados tienen una fuerte dependencia con la producción de carbón, gas y petróleo. Ellos piden que la transición no les afecte tanto sino hasta que hayan encontrado opciones rápidas para acelerar el proceso y cambiar su matriz energética. Otro aspecto es el relacionado con las infraestructuras desplegadas para este nuevo proceso productivo que debe cambiar los combustibles fósiles. No todo va a servir en esta transición. Gran parte de ello se tiene que desarrollar desde cero, como la implementación de mayores parques eólicos y canchas fotovoltaicas a gran escala. También hay un aspecto financiero donde las grandes administradoras de fondos, a pesar de mencionar públicamente que están de acuerdo con el cambio, presionan para que el proceso vaya aún lento. Y finalmente, no hay todavía una voluntad clara por poner un precio mayor al precio del carbono como incentivo para que las grandes empresas emisoras dejen de compensar comprando bonos de carbono a precios ridículos. Les resulta mas sencillo emitir CO2 y luego comprar bonos para compensarlo.

Pero ¿cómo va el despliegue de la tecnología de estas canchas eólicas y parques fotovoltaicos? Uno de los temas que leemos es que el tema de acumuladores de energía como las baterías de litio son aun muy caras y escasas

Aquí hay un tema de mayor profundidad y tiene que ver con varios aspectos juntos, desde aspectos, sociales, ambientales y económicos, pero también con asuntos de geopolítica. No se trata solo de instalar la mayor cantidad de parques eólicos y canchas fotovoltaicas, sino también de desarrollar y acelerar el proceso d ellos acumuladores de energía. Como acumuladores existen baterías de litio, incluso se está recuperando también evaluaciones para baterías de hierro y algunos otros sistemas alternativos aun en investigación. Pero también existen las pilas de hidrogeno verde, las cuales ya están probadas y son la opción más clara y contundente frente a la tecnología desarrollada a través de litio y cobalto.

En este sentido, existe un cuestionamiento ético, social y ambiental frente a los recursos naturales para estas baterías de litio. Son recursos naturales no renovables. La materia prima para estas baterías son el litio que se encuentran en salares y en rocas arcillosas, mayormente, y el cobalto, cuyos principales yacimientos están en el Congo. También lo son las tierras raras que son 17 elementos que deben extraerse para ya no recuperarse e impactar ambientalmente de una manera importante en el entorno donde se encuentran estos yacimientos mineros. Pero peor aún, las fábricas donde se desarrollan estas baterías están principalmente en China, país que domina este proceso productivo y que preocupa mucho a occidente.

Para Europa, por ejemplo, este asunto es serio, tanto así que el foco del viejo continente está centrado en promover el hidrógeno verde, sobre lo cual si tendría autonomía y control energético.

Pero el nivel de despliegue de las pilas de hidrógeno para vehículo, por ejemplo, está aun poco avanzado…

Eso es cierto. Sin embargo, ello no quiere decir que no sea efectivo. Las pilas de hidrógeno verde tienen tanta ventaja como acumuladores energéticos como lo tienen las baterías de litio. E incluso en distintas perspectivas son más ventajosas. Y ello ya lo reconoce el mercado. Tu puedes repostar tu vehículo de manera mucho más rápida. Ya se está invirtiendo en la infraestructura para ello.  Lo mismo en el desarrollo de polos energéticos para aumentar la capacidad de oferta. Mira tú, por ejemplo, Argentina, Chile y Bolivia serán los lideres globales en lo que a litio se refiere, Si bien es cierto Australia y China son los mayore productores actuales de litio, los yacimientos que existen en esta región sudamericana son los más grandes que hay en el planeta. Dentro de poco, cuando están todos los proyectos mineros desarrollados habrá un cambio importante en la cadena de suministros de esta materia prima hacia el mundo. Y a pesar de ello, ¿qué están haciendo Chile y Argentina? Están desarrollando los proyecto eólicos y fotovoltaicos más importantes de América del Sur para promover el desarrollo de hidrógeno verde en sus territorios. Lo están haciendo inversionistas australianos. Pero tal es la capacidad de producción de estos proyectos que el mercado argentino y chileno no les será suficiente. Están pensando en ir fuera ¿Y a quién le van a vender hidrogeno verde? A todo América Latina, Europa, Japón y Norteamérica. Son nuevos competidores en Hidrógeno Verde que acaban de salir en el mercado.

¿Esto quiere decir que el hidrógeno verde podrí reemplazar la posición que ahora tienen el gas licuado de petróleo, el carbón y el propio petróleo?

Creo que ese desenlace será inevitable dentro de muy poco. Lo veremos en menos de 20 años. Algunos de los más fervientes defensores de una economía del hidrógeno describen una visión expansiva del futuro energético. En esta perspectiva avizoran que se copará la mayoría de las posiciones sociales, económicas y geopolíticas que ahora ocupan los combustibles fósiles, como el petróleo en particular.

El Dr. Saehoon Kim, jefe de la división de celdas de combustible de Hyundai, dijo en un seminario web de Energy UK en julio pasado: “En el pasado, nuestra tecnología e industria consistía en recolectar petróleo, entregarlo y usarlo. Y ahora, en el futuro, recolectará luz solar, entregará luz solar y utilizará la luz solar, y lo que lo hará posible es el hidrógeno ”.

Entonces como un producto comercializado a nivel mundial, el hidrógeno podría rehacer el mapa de la geopolítica global, poniendo fin a la dependencia de las naciones exportadoras de combustibles fósiles y mejorando la seguridad energética de los importadores. Esa perspectiva ya la están teniendo distintas naciones que están dando apertura a este despliegue. Aquí ciertamente habrá mucho países perdedores, pero otro mas ganadores

Para IEA el hidrógeno es flexible y versátil, capaz de actuar como combustible, así como como portador de energía entre ubicaciones y, a través del almacenamiento, entre diferentes momentos del día o del año. Las pilas de hidrógeno verde serán la opción más estratégica para las naciones.

¿Y en Europa cómo estamos al respecto?

 Cada país de la Unión tiene su propia dinámica y estrategia energética. Francia, por ejemplo, hace poco ha decidido relanzar su estrategia de energía nuclear. Alemania plantea hacer algo similar pero dinamizando el cambio del carbón hacia Hidrógeno Verde y España ha decidido entrar también el HV como opción más importante. Por supuesto que todos estos países tienen opciones complementarias, pero el HV ya se posicionó como opción estratégica. Pero no solo Europa.

A medida que las naciones presentan estrategias de cero neto para alinearse con sus objetivos climáticos internacionales, el hidrógeno verde ha vuelto a aparecer en la agenda desde Australia y el Reino Unido hasta el propio Japón y América Latina.

Este tema es bastante serio y estratégico para las naciones y para el cero neto. En las perspectivas más optimistas, el hidrógeno pronto podría impulsar camiones, aviones y barcos. Podría calentar hogares, equilibrar las redes eléctricas y ayudar a la industria pesada a fabricar de todo, desde acero hasta cemento.

España puntualmente, ¿cómo le está yendo al respecto?

En España hay interesantes iniciativas partidas desde diversos colectivos y hasta con la participación del propio Estado. Sin embargo, aun los esquemas de financiamiento siguen lentos. Para este 2022 se espera una avalancha de esquemas financieros sustentados en el Next Generation y el Presupuesto Plurianual que va a permitir el despliegue generalizado de esta tecnología.

Una de estas iniciativas es el consorcio industrial del Valle del Hidrógeno en Burgos que busca posicionar a la provincia como uno de los principales productores, almacenadores, distribuidores y consumidores de este combustible sostenible. El proyecto ‘H2RB Hidrógeno Renovable Burgos’, como así se denomina técnicamente el Valle del Hidrógeno, ha sido recogido en una Manifestación de Interés y presentado ante el Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) para optar a los Fondos Next Generation.

Por otro lado, La Junta de Castilla y León ha identificado tres áreas para el desarrollo de proyectos de producción de hidrógeno verde en esta región. Se trata del Bierzo y el norte de León, con iniciativas que se vinculan al proceso de transición energética justa; un eje asociado a la localidad vallisoletana de La Mudarra que incluye zonas de Valladolid, Salamanca y Zamora, y la franja comprendida entre Burgos y Soria. Son tres ‘valles de hidrógeno’, considerados así por la Comisión Europea, y que han sido seleccionados por sus posibilidades de producción, distribución, transporte y uso.

Finalmente, el Valle del Hidrógeno de Cataluña también tiene su propia propuesta a partir de la petroquímica existente que funciona en esta zona. Está coordinada por la Universitat Rovira i Virgili y cuenta con los siguientes impulsores institucionales y empresariales: la Generalitat de Cataluña, Enagás, Repsol, la Asociación Empresarial Química de Tarragona (AEQT), la Diputación de Tarragona, el Puerto de Tarragona y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB).

Todo este despliegue asegura nuevos derroteros en la generación de energía en España, Europa y el planeta entero

¿Estas circunstancias indicarían entonces que el litio es una tecnología de tránsito?

Exactamente. Así es como lo vemos muchos investigadores. Las baterías de litio se necesitan aun, así como aun necesitamos carbón y petróleo. Sin embargo, mientras se despliega de manera generalizada tecnologías como las pilas de hidrógeno verde, aun ambas tecnologías competirán en el mercado. Las pilas de hidrógeno no tienen el problema de necesitar litio y cobalto en su componente energético. Ello ya es un gran problema, debido a que estos minerales son recursos naturales no renovables y afectan seriamente contextos ambientales y sociales de dónde se extraen  Al final el hidrogeno verde cambiará la fisonomía total del transporte, la nueva industrialización, la construcción y la energía de las ciudades.