¿Cómo abordar el 2021 sin vacuna?

Por Jesús Castañeda Mayurí

Aquellos analistas económicos globales o asesores de inversión que confían en que la vacuna del coronavirus podría salvar la economía el 2021, deberían moderar sus ambiciones y empezar a pensar en nuevos modelos económicos. Esta segunda ola está demostrando con elocuencia que estamos ante el más grande desafíos sanitario de la era moderna. Más aun, nos está llevando a la más peligrosa recesión global desde la Gran Depresión del 29.

Los científicos que vienen investigando sobre la viabilidad de la vacuna ya están advirtiendo de un camino largo y muy difícil por venir. Las pruebas y ensayos, si bien están acelerándose a un ritmo nunca antes visto, nadie garantiza que los resultados serán efectivos y rápido sino hasta que la vacunación se lleve a cabo.

Las dudas yacen en diferentes frentes. Por un lado no se sabe aun cuán rápido se podrá llegar a vacunar a 7 mil millones de habitantes. Por otro lado, cuántos de toda esta población aceptará vacunarse. Y finalmente, asaltan dudas a si se llegará a desarrollar todo este proceso el 2021 y de qué manera las naciones ricas subvencionarán a las naciones pobres, sin recursos para estas vacunas, para que el contagio se desacelere.

Lo único cierto es que los principales indicadores económicos de todas las naciones del mundo (unos más que otros) están atravesando una pérdida constante de valor. Con cierres de actividades productivas, prohibiciones de salidas, restricciones de movilidad urbana, toques de queda y amenazas de Estado de Alarma, no hay luz al final del túnel.

La vacuna para cuando llegue no habrá cambiado mucho. El 2021, hasta ahora, no deja de verse como una réplica de lo que estamos viviendo hoy. Nuestros legisladores, Centros de Investigación, Universidades, Administraciones, entre todo tipo de organizaciones de la sociedad civil debemos empezar a reflexionar sobre un nuevo modelo económico productivo que se adecue a estos tiempos distintos y difíciles.

El Estado de Alarma

¿Podemos vivir en un estado alarma constante hasta que llegue la vacuna y se muestre su efectividad? Por ejemplo, miremos las diferencias en España. Madrid, en estado de alarma, y Barcelona, sin él, afrontan la pandemia con recetas opuestas.

El desconcierto de los ciudadanos va más allá de si los tribunales ratifican o no las medidas que una u otra comunidad aprueba. Se centra en la disparidad de las limitaciones y la afectación de las mismas tanto a la población como a determinados sectores económicos.

Basta mirar las restricciones aplicadas en la Comunidad de Madrid y Catalunya, con unas características diferentes al resto del país por concentración poblacional y ser nudo de comunicación y que, sin embargo, han adoptado dos estrategias bien distintas ante el empeoramiento de la epidemia.

Para una como para otra comunidad no es la mismo. Las medidas que se están tomando frente a bares, restaurantes, recreaciones, universidades, etc. son distintas. Cada una dispone lo que más considera pertinente. ¿Se debe considerar el Estado de Alarma, nuevamente para todo España?

La vacuna

Los contagios declarados en todo el mundo son de alredor de los 41 millones, mientras que los fallecimientos sobrepasan ya los 1,1 millones, según los datos que recopila la Universidad Johns Hopkins. 

En total, hay 213 países y territorios heridos por el flagelo de la pandemia. Casi todos los países del planeta están contaminados por el virus. Por ello, hallar una vacuna contra el nuevo coronavirus se ha convertido en una cuestión de máxima prioridad.

Desde que la Organización Mundial para la Salud (OMS) declaró el brote de coronavirus como pandemia, los proyectos de vacuna se han multiplicado en todo el planeta. La última referencia en la que aporta datos, el organismo internacional reconoce 154 proyectos que ya han encontrado un candidato a vacuna y se encuentran en fase preclínica. Además, hay otros 44 que la han superado y están en fase clínica, con pruebas en humanos. De ellos, diez están en la fase 3, previa a la comercialización. ¿Llegarán para navidad del 2020?

Pero también hay que considerar que la vacuna realmente exitosa no tiene que ser solo efectiva, sino que además debe poder producirse a una escala nunca antes conocida. Esto significa varios miles de millones de unidades en el menor tiempo posible. Por lo que el involucramiento de la industria farmacéutica es fundamental. El tercer paso sería asegurar campañas masivas de vacunación.

Nos espera aun algunos meses más de indefiniciones y unas navidades de mucho cuidado. Pero lo peor será abordar un 2021 sin vacuna.