Londres, París, Milán y Roma apoyan a Barcelona en su defensa de la ZBE

Artículo publicado en EFEVerde

Londres, París, Milán y Roma han suscrito una carta abierta en apoyo de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Barcelona, tras la sentencia del TSJC que anula esta área de circulación restringida a los vehículos más contaminantes por deficiencias en su elaboración.

Según ha informado el Ayuntamiento de la capital catalana, las ciudades dirigidas por Sadiq Khan (Londres), Anne Hidalgo (París), Giuseppe Sala (Milà) y Roberto Gualtieri (Roma) han promovido una carta en apoyo al despliegue de la ZBE de Barcelona, a través de sus respectivos tenientes de alcalde.

La sala contencioso administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha anulado la Ordenanza Municipal de Barcelona, aprobada en el pleno el 20 de diciembre de 2019, al entender que tiene deficiencias en su elaboración, por la falta de informes determinantes y por ser excesivo en el ámbito geográfico de aplicación y en el tipo de coches excluidos.

Sin embargo, en un manifiesto conjunto, estas ciudades defienden que la protección de la salud no es una opción, sino una «obligación», y han recordado que más de 300 ciudades europeas ya han puesto en marcha zonas de bajas emisiones, siguiendo las directrices europeas y como medida para luchar contra la contaminación.

Los responsables de las cuatro ciudades europeas consideran que estamos en una situación de emergencia climática y que «el derecho a respirar un aire limpio y el derecho a la movilidad sostenible tienen que estar en el centro de todas las políticas urbanas».

Aseguran que son las ciudades las que lideran la lucha contra el cambio climático y que la ZBE es una de las herramientas «más útiles» de las que disponen, además de asegurar que, en Europa, cada año «mueren 800.000 personas prematuramente a causa de la contaminación urbana».

Recuerdan los representantes municipales que, según la Directiva Europea sobre Calidad del Aire, aplicar políticas que protejan la salud «es una obligación, no una opción», por lo que se sanciona a los países que no siguen estas directrices.

«Frente a la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que anula la Zona de Bajas Emisiones de Barcelona, las ciudades queremos mostrar que estamos unidas y convencidas de que es necesario y urgente implementar políticas contra la contaminación», se asegura en el manifiesto.

Consideran que la resolución judicial «va en contra de las directivas de la Unión Europea y de la OMS y del consenso científico» y opinan que en una situación de emergencia climática y sanitaria «los jueces no pueden obligar a los gobiernos a retroceder».