Por un fondo ‘verde’ que nos beneficia a todos

El plan del Gobierno para financiar las renovables hará corresponsable de la transición energética y de la descarbonización a todo el sector energético y no solo a los usuarios del recibo de la luz 

foto XAVIER CERVERA 16/12/2016 central hidroeolica (deposito sup. y aerogeneradores) de Gorona del Viento, El Hierro, islas Canarias ;El objetivo final del proyecto es que el consumo de la isla se cubra con energía procedente de fuentes renovables. Para ello se instalará un parque eólico y una central hidráulica interconectados con el actual sistema eléctrico de El Hierro, propiedad de UNELCO-ENDESA. Abastecer la isla con energía procedente de combustibles fósiles comporta una serie de dificultades tales como el coste económico y dependencia del transporte del propio combustible, el coste ambiental de la utilización de combustibles fósiles, etc. Por otro lado la utilización de energías renovables presenta grandes ventajas económicas, sociales y medio-ambientales, aunque tiene el inconveniente de afectar a la estabilidad del sistema eléctrico, en particular cuando se usa energía eólica con dificultades para su gestionabilidad. El proyecto hidroeólico integra un parque eólico, un grupo de bombeo y una central hidroeléctrica. El parque eólico es capaz de suministrar energía eléctrica directamente a la red y, simultáneamente, alimentar a un grupo de bombeo que embalse agua en un depósito elevado, como sistema de almacenamiento energético. La central hidroeléctrica aprovecha la energía potencial almacenada, garantizando el suministro eléctrico y la estabilidad de la red. El parque eólico realiza la captación y transformación de la energía eólica en energía eléctrica.

El sector eléctrico es la piedra angular de la transición energética. A medida que las energías renovables aumentan su participación en la generación de electricidad no sólo lograremos descarbonizar este sector, sino que a través de la electrificación de la economía también descarbonizaremos otros sectores como el transporte (a través del vehículo eléctrico) o la edificación (a través de la bomba de calor). 

Es por ello necesario promover la eficiencia y la estabilidad de este sector, así como dar las señales económicas adecuadas para favorecer la transición energética y lograr una recuperación verde.

De ahí la importancia y el acierto del anteproyecto de Ley presentado por el gobierno para crear el Fondo Nacional para la Sostenibilidad del Sector Eléctrico, que servirá para financiar los costes de la promoción de las energías renovables instaladas en el pasado cuando éstas no eran aun competitivas.

Estos costes dejarán de ser financiados exclusivamente por el sector eléctrico a través del recibo de la luz y serán financiados por las empresas de todo el sector energético según sus ventas de energía ya sean estos suministradores de electricidad, gas o petróleo.

«Estos costes dejarán de ser financiados exclusivamente por el sector eléctrico a través del recibo de la luz y serán financiados por las empresas de todo el sector energético«

En la práctica esto supone repartir unos 7.000 millones de euros anuales entre todo el sector energético. De este modo, los sectores del petróleo y el gas, que antes no contribuían, ahora aportarán hasta un 44% y un 25% respectivamente, mientras que el sector eléctrico aportará el restante 31%.

En primer lugar, la política es adecuada ya que establece los incentivos correctos. Con el sistema actual, según el gobierno, los precios de la electricidad aumentarían entre un 10% y un 15%, justo lo contrario de lo que se persigue.

Sin embargo, con la medida propuesta la electricidad bajará hasta un 13% mientras que los precios de los combustibles fósiles aumentarán ya que es previsible que los productores decidan repercutir parte o la totalidad de los nuevos costes a los consumidores finales. Este cambio en los precios relativos es fundamental para poder acelerar la transición energética y favorecer la electrificación de la economía.

Es importante destacar que el efecto neto de este cambio en los precios será progresivo a nivel social y que reducirá la pobreza energética, ya que beneficia a los hogares de menor renta que son muy dependientes del consumo eléctrico y no tanto del gasto en carburantes. No obstante, y como recoge el anteproyecto, serán necesarias medidas de compensación y adaptación para los hogares vulnerables más dependientes del vehículo privado.

«Todo el sector energético, y no sólo el eléctrico, se beneficia de los avances tecnológicos logrados en materia de renovables«

En segundo lugar, la medida es equilibrada a nivel sectorial ya que hace corresponsable a todo el sector energético del apoyo a las renovables. El objetivo en materia de renovables es una obligación europea que establece un porcentaje de renovables respecto del consumo final de energía y que incluye a todas las fuentes energéticas. Por lo tanto, todas las energías han de contribuir a este objetivo común. 

Además, todo el sector energético, y no sólo el eléctrico, se beneficia de los avances tecnológicos logrados en materia de renovables ya que una electricidad más barata y limpia ayudará, por ejemplo, a desarrollar proyectos de gran potencial como los asociados a producción de hidrogeno verde. Del mismo modo, el sector público debería seguir impulsando tecnologías que favorezcan la descarbonización en todo el sector energético.

Como ya se ha mencionado, el criterio elegido para establecer las aportaciones al fondo es la venta de energía. Aunque esta es una buena opción, sería recomendable valorar la introducción de un criterio medioambiental en dicho reparto y que se realice en base a las emisiones de CO2 de cada sector. Esto tendría dos ventajas fundamentales. 

Por un lado, permitiría alinear el nuevo Fondo con los objetivos de descarbonización y con los principios que han de guiar la esperada reforma fiscal ambiental en España. Por otro lado, introduciría incentivos para que todo el sector energético desarrolle nuevas tecnologías y combustibles bajos en emisiones ya que de esa forma podrían reducirían sus contribuciones al fondo.

La opción de reparto por CO2 tendría un impacto más elevado en el sector del petróleo y, por lo tanto, sobre los consumidores de carburantes, ya que el petróleo es más intensivo en emisiones que el gas y la electricidad. No obstante, su implementación podría realizarse de manera progresiva en el tiempo para modular el impacto y favorecer la adaptación del sector.

«La abundante disponibilidad de recursos renovables en nuestro país es un nuevo factor de competitividad para nuestra industria«

Finalmente, y más allá de ésta y otras propuestas, es importante no perder el foco de lo importante. La abundante disponibilidad de recursos renovables en nuestro país es un nuevo factor de competitividad para nuestra industria y nuestras empresas ya que nos permitirá tener acceso a una energía más limpia y más barata. Si sabemos aprovechar a tiempo estas oportunidades, se darán las condiciones para que la transición energética sea un éxito y acabe beneficiando a toda la sociedad. La creación del Fondo Nacional para la Sostenibilidad del Sector Eléctrico es un avance importante en dicha dirección.

Fuente: La Vanguardia