Japón paga a sus empresas para que abandonen China

La iniciativa del gobierno japonés para que sus empresas abandonen China le estaría costando, al menos 536 millones de dólares. Esto se hace en el marco del plan de estímulo japonés por recuperar sus economía, luego de los resultados de esta pandemia.

El plan consiste en ayudar a las empresas japonesas a trasladar la producción desde China hacia otros países, principalmente al sudeste asiático. Ciertamente, esta iniciativa no ha caído muy bien en China

Como es de dominio público, las empresas japonesas dependen mucho de la importación de partes provenientes de China. Y es aquí desde donde se ha propagado el coronavirus. «La economía china constituye un elemento esencial de la cadena global de valor, que ha quedado interrumpida luego de que el gobierno chino paralizó su producción para contener la difusión del Covid-19», afirmaron fuente niponas. Ello preocupa a todos los países, en especial a Japón.

Recesión en Japón

La crisis aun no tienen fondo. Como en otras economías de avanzada. Japón asegura que va a terminar este año económico en una seria recesión. Según informes de La Organización Mundial del Comercio (OMC), se ha calculado que este año, el comercio mundial podría caer entre un 13 y un 32% . Todo ello como consecuencia directa de la pandemia.

La peor hipótesis arroja que las exportaciones asiáticas se reducirán un 36% y las importaciones un 31,5%. La OMC estima que el producto interno bruto (PIB) de los países asiáticos se contraerá un 0.7 % en el mejor de los casos, y en el peor escenario, un 7,1%.

A pesar de los diversos intentos de negociación entre el presidente chino, Xi Jinping con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe desde 2019 en Osaka, no se ha podido llegar a un acuerdo armonioso para ambos países.

En una última reunión, el presidente chino, Xi Jinping, y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, coincidieron que se necesitan esfuerzos conjuntos para construir unas relaciones bilaterales que se ajusten a las necesidades de la nueva era, teniendo en cuenta que los dos países han entrado en una nueva época de desarrollo.