Estados Unidos entra en guerra contra el virus e invoca Ley de Producción de Defensa

Por: Ana Maclamp

Con más de 300 mil casos confirmados y cerca de 9 mil muertes por la crisis del coronavirus, el gigante norteaméricano tiembla y pone todo su armamento ideológico expansionista en la despensa para utilizar herramientas de mayor cuidado a sus ciudadanos y a la salud pública. Y si ello le obliga a parar su economía, lo podría hacer, si la crisis se profundiza y se prolonga.

Sabiendo que la tasa desempleo podría alcanzar el 20% debido a la crisis, el gobierno norteamericano está poniendo toda su energía en frenar los contagios sin desacelerar toda su economía. Aun se evidencian procesos productivos que no están parando. No hay confinamiento total. Pero esto podrá cambiar, afirman algunos analistas

Con la finalidad de poner a la industria a servicio del Estado y sus prioridades y asi acelerar la fabricación de equipos necesarios para enfrentar la pandemia, Trump ha invocado La ley De Producción de Defensa. Con ello, la industria nacional de productos de exportación priorizará las necesidades del Estado norteamericano.

Trump ha afirmado ante CNN que «pueden llamarlo represalias porque es lo que es. Es una represalia. Si no nos dan lo que necesitamos para nuestra gente, vamos a ser duros, y estamos siendo muy duros»

La ley le otorga al gobierno una enorme autoridad para ordenar a compañías privadas a cumplir con las necesidades de defensa nacional. A lo largo de las décadas, la ley ha sido considerada no sólo en tiempos de guerra, sino en preparación para emergencias locales y de recuperación de ataques terroristas y desastres naturales.

Le permite al presidente ordenar a las compañías que den prioridad a contratos gubernamentales y órdenes consideradas como necesarias para la defensa nacional, y designar la distribución de materiales. El objetivo es asegurarse de que el sector privado produzca suficientes productos para cumplir con las tareas de guerra y otras emergencias nacionales.

La ley también le autoriza al presidente el uso de préstamos, compras directas y otros incentivos para impulsar la producción de artículos fundamentales. El presidente puede crear acuerdos voluntarios con la industria privada o bloquear fusiones extranjeras y adquisiciones consideradas como perjudiciales para la seguridad nacional.

El llamado de atención desesperado de Trump al sector privado y las últimas decisiones que viene tomando están demostrándonos que no es tan necio como parece. Es verdad que mucho de este avance del virus en EE.UU., se debe a su toma de decisión tardía, también es cierto que ante la gravedad del tema y la evidencia del contagio, no queda más opción que el confinamiento. «Vamos tener muchas muertes esta semana» ha declarado el último sábado en CNN.

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