Chile regula la extracción de agua de las minas del desierto de Atacama

Las autoridades en Chile están tomando medidas para frenar la extracción de agua de las minas en el desierto de Atacama, uno de los más áridos de la tierra.

Las minas que salpican el desierto de Atacama están siendo objeto de un escrutinio cada vez mayor por su uso del agua. La agencia ambiental chilena SMA acusó a Escondida de BHP Group de extraer más agua de la permitida durante casi 15 años. La empresa se enfrenta a una posible pérdida de licencia, cierre o una multa. Mientras tanto, la empresa estatal Codelco ha suspendido la expansión de su mina Salvador hasta que se resuelva una demanda presentada por el Consejo de Defensa del Estado contra el uso de agua propuesto por el proyecto.

En Escondida, el ente regulador acusa a la mina de cobre más grande del mundo de un serio descenso en la capa freática, alegando que la operación no logró reducir la extracción en cuatro puntos de control desde 2005 y alcanzó el triple del umbral aceptable en 2019. BHP tiene 10 días para presentar un programa de cumplimiento en respuesta a estos cargos. La empresa, sin embargo, rechazó las acusaciones y dijo en un comunicado enviado por correo electrónico que dejó de extraerse agua de los acuíferos a fines de 2019 y ahora funciona exclusivamente con agua desalinizada.

“Escondida nunca ha excedido la restricción de 25 centímetros establecida como disminución máxima aceptable del nivel del acuífero en el área de monitoreo de los humedales de Tilopozo”, menciona la empresa en su comunicado.

Por su parte, la demanda contra la expansión de Salvador representa un conflicto económico importante: el proyecto es necesario para reponer las caídas de mineral en la operación más pequeña y menos rentable de Codelco.