¿Qué es el hidrógeno verde y por qué será el combustible del futuro?

La importancia de este vector energético radica en que permite la descarbonización de usos energéticos difícilmente electrificables 

Se suceden las noticias de proyectos y estrategias que tienen el hidrógeno verde como protagonista. Parece ser el combustible de moda. Pero, en realidad, es un viejo conocido. “En España, se consumen en torno 500.000 toneladas anuales de hidrógeno, que es usado como materia prima por parte de la industria y para la generación de calor de alta temperatura, por encima de los 650 grados,”, señala Javier Brey, presidente de la Asociación Española del Hidrógeno (AeH2). La novedad es su color.

Laboratorio en Galicia donde investigarán el hidrógeno verde hasta 2023

La mayor parte del hidrógeno que se utiliza hoy en día se conoce como gris, marrón o negro, según si es producido a partir del reformado de gas natural, carbón o petróleo. Como consecuencia, al producir este hidrógeno se emite a la atmósfera dióxido de carbono (CO2), principal gas causante de la crisis climática. Se estima que su uso es responsable de más del 2% de las emisiones globales de CO2. 

Cuando parte de este dióxido de carbono es captado y almacenado, se le conoce como hidrógeno azul, pero no se puede captar todo el dióxido de carbono emitido en el proceso y almacenarlo implica ciertas problemáticas. También existe el hidrógeno turquesa, que es aquel que se produce a partir de gas natural mediante el proceso de la pirolisis, pero al tratarse de un combustible fósil no está 100% libre de emisiones.

El hidrógeno por el que apuestan empresas y gobiernos de todo el mundo es el que se conoce como verde o renovable. “Se utiliza electricidad de origen renovable para, mediante un proceso que se llama electrólisis, separar el oxígeno del agua (H2O) y obtener así hidrógeno”, explica Brey. Es decir, el hidrógeno verde, también conocido como renovable, es 100% libre de emisiones de gases de efecto invernadero.

El rasgo diferencial

El hidrógeno verde, también conocido como renovable, es 100% libre de emisiones de gases de efecto invernadero.

Al ser generado con electricidad, el hidrógeno verde también puede convertirse en “un medio de almacenamiento y garantía de suministro”, señala Núria Rodríguez, directora de Medioambiente y RSC del Grupo Naturgy. “Actúa como buffer, absorbiendo electricidad renovable excedente en horas de máxima producción y, posteriormente, generando electricidad cuando las fuentes renovables no puedan cubrir la demanda”, explica la directiva.

Una realidad a partir del año 2030

Hoy por hoy es mucho más barato producir hidrógeno gris, marrón o negro, que verde. Pero los costes se van reduciendo. Los avances tecnológicos y la previsión de caída de los precios de la electricidad gracias a la mayor penetración de la eólica y la solar podrían hacer que el hidrógeno renovable sea competitivo a partir del año 2030, si se impulsan políticas que ayuden a escalar la tecnología, reducir los costes y atraer inversiones. Así se asegura en el estudio Hidrógeno. Vector energético de una economía descarbonizada, publicado por la Fundación Naturgy y elaborado por un grupo de expertos del Instituto de Investigación en Energía de Catalunya (IREC).

Tourist bus on hydrogen fuel with H2 tank trailer on a background of green field and blue sky

Albert Tarancón, investigador de Icrea en el IREC y coautor del informe, explica que “de llegar a unos niveles de coste de un entorno de los 2 €/kg, en la próxima década, el hidrógeno renovable sería competitivo tanto con el hidrógeno de origen fósil, como con los combustibles actuales como el diésel o la gasolina, por lo que este nuevo vector energético estaría muy bien posicionado no sólo para el transporte y la industria, sino también para almacenar el sobrante de la producción eléctrica renovable”.

Usos potenciales

La importancia de este vector energético radica en que contribuye a la descarbonización de sectores difícilmente electrificables. “A nivel industrial, además de ser un elemento fundamental para elaborar determinados compuestos, como por ejemplo el amoniaco, es un combustible muy denso energéticamente y, por tanto, idóneo para generar calor en los procesos que lo requieren, como por ejemplo producción de acero”, indica Núria Rodríguez. 

“El hidrógeno es utilizado en pilas de combustible, con la ventaja de tener un menor tiempo de recarga y mayor autonomía del vehículo”

Otro de los campos con mayor potencial de aplicación es el del transporte pesado o de larga distancia. “El hidrógeno es utilizado en pilas de combustible, con la ventaja de tener un menor tiempo de recarga y mayor autonomía del vehículo”, explica la directiva de Naturgy. “Su uso en este sector no solamente será en el transporte terrestre, sino también en el transporte marítimo y ferroviario”, añade la experta.

Javier Brey confía, además, que con el abaratamiento de los costes del hidrógeno verde sus posibles aplicaciones no harán más que aumentar. Es el caso, por ejemplo, del ámbito residencial y el sector terciario puesto que es posible inyectar cierta cantidad de hidrógeno en la red de gas.

Por: Lorena Farràs Pérez, La Vanguardia