Los sucesos climáticos extremos se cobraron 475.000 vidas en 20 años

Los ciclones tropicales se convirtieron en la gran amenaza en el año 2019

Los sucesos climáticos extremos se cobraron 475.000 vidas en 20 años

Monzambique, Zimbabwe y las Bahamas encabezaron el año 2019 el ranking de los países más afectados por los fenómenos climáticos extremos. Les siguieron Japón, Malawi, Afganistán, India, Sudán del Sur, Níger y Bolivia. Así lo recoge el índice de riesgo climático mundial, que publica hoy el centro de estudios Germanwatch. El informe es una aproximación a la vulnerabilidad de los países frente a los sucesos meteorológicos.

El mortífero ciclón tropical Idai, registrado en el suroeste del océano Índico, marcó el balance del 2019. La sucesión de temporales desencadenados causó daños enormes y provocó una crisis que convirtió a Mozambique y a Zimbabwe en los dos países más afectados por este tipo de suceso en el 2019. Fue el ciclón tropical más mortífero y costoso del suroeste del océano Índico: “una de las peores catástrofes relacionadas con el clima en la historia de África”, en palabras del secretario general de la ONU Antonio Guterres. Las Bahamas se situó en tercer lugar de este ranking tras la devastación del huracán Dorian.

El documento de Germanwatch muestra que las condiciones meteorológicas extremas relacionadas con el cambio climático afectan principalmente a los países más pobres, como evidencian la posición en la tabla de Mozambique y Malawi; sin embargo, también golpea a los países más ricos. Japón fue el cuarto país más afectado en 2019.

No obstante, si se mira con perspectiva, a lo largo del período entre 2000 y 2019, Puerto Rico, Myanmar y Haití han sido los países más afectados por los impactos climáticos en estos últimos años.

Les siguen Filipinas, Mozambique, Bahamas, Bangladesh, Pakistán, Tailandia y Nepal. En estos dos decenios murieron 475. 000 personas en total como consecuencia directa de más que 11. 000 fenómenos meteorológicos extremos acaecidos mientras que las pérdidas económicas ascendieron a unos 2,1 billones de euros. Las tormentas y sus consecuencias directas (inundaciones y deslizamientos de tierra) fueron la principal causa de daños en 2019. De los diez países más afectados en 2019, seis fueron golpeados por ciclones tropicales, huracanes y tifones.

Ocho de los diez países que sufrieron mayores impactos en el año 2019 son de ingresos bajos

El estudio deja a las claras que las personas vulnerables de los países en desarrollo son las que más sufren de sucesos climáticos extremos (tormentas, inundaciones…), algo especialmente perceptible a medida que los impactos del cambio climático se hacen más visibles en todo el mundo, se señala.

Ocho de los diez países que sufrieron mayores impactos en el 2019 pertenecen a la categoría de ingresos bajos a medios-bajos. La mitad de ellos son países en el grupo de los menos adelantados. “Los países más pobres son los más afectados porque son más vulnerables a los efectos dañinos de estos riesgos y porque tienen menos capacidad para afrontamiento”, resume Vera Kuenzel de Germanwatch.

Los estudios sugieren, además, que no solo aumentará la gravedad de los ciclones tropicales, sino que se incrementará su número a medida que suban las temperaturas.

d
LV

Otro problema añadido es la reiteración. “Países como Haití, Filipinas y Pakistán se ven afectados repetidamente por unas condiciones meteorológicas extremas y no tienen tiempo para recuperarse completamente antes de que llegue el siguiente suceso. Por lo tanto, es necesario proporcionar el apoyo necesario para que puedan hacer frente a los daños y pérdidas”, añade Kuenzel.

África

“Ocho millones de personas se enfrentan este año al hambre”

“La frecuencia y los efectos devastadores de las perturbaciones climáticas en países como Malawi, Zimbabwe y toda la región de África meridional se han vuelto insoportables para millones de personas que ya luchan por escapar de las garras de la pobreza”, señala Nellie Nyangwa, directora Regional de Oxfam en el sur de África:
“El cambio climático no sólo está quitando alimentos de las mesas de las personas, sino que también está exacerbando la pobreza y la desigualdad para millones de personas que no tienen capacidad para hacer frente a las crisis”, añade. “Si bien millones de personas, ya sea un pequeño agricultor en Gutu (Zimbabwe) o una pequeña empresaria que vende productos agrícolas en Ntcheu (Malawi), han hecho muy poco para cambiar el clima, son ellos los que pagan el precio más alto cuando sus hogares son arrastrados por inundaciones repentinas cada año o sus cultivos son segados por plagas cuya incidencia ha aumentado en frecuencia y magnitud. Las sequías recurrentes que están haciendo tan difícil el cultivo de alimentos en la región también se han convertido en una norma. En Zimbabwe, ocho millones de personas se enfrentan este año al hambre y a la inseguridad alimentaria debido a las sequías recurrentes”.
“Es necesario hacer algo y que los responsables asuman la responsabilidad ayudando a los vulnerables a adaptarse a la nueva normalidad y que corten las emisiones de gases ahora para salvar a la madre tierra de la catástrofe”.

“Estos países necesitan urgentemente asistencia financiera y técnica. Es preocupante saber que la movilización de los 100.000 millones de dólares anuales para el 2020, prometidos por las naciones industrializadas (en las diversas conferencias del clima), no sólo no se alcanzará, sino que únicamente una pequeña fracción de esta suma se ha destinado a la adaptación climática”, dice David Eckstein de Germanwatch.

Bahamas

“El calentamiento se relaciona con el aumento de la temperatura de los océanos”

“El ascenso de las Bahamas al tercer país más afectado por los fenómenos meteorológicos extremos en 2019 es el resultado de la devastación provocada por el huracán Dorian. El huracán Dorian batió récords al ser el ciclón tropical más intenso y lento que ha afectado a las Bahamas en nuestra historia”, ha señalado Adelle Thomas, directora del Centro de Investigación sobre el Cambio Climático de la Universidad de las Bahamas. ”Desafortunadamente, Dorian es un ejemplo de las características cambiantes de los ciclones tropicales que podemos esperar como resultado del cambio climático. El calentamiento global está relacionado con el aumento de la temperatura de los océanos y la elevación del nivel del mar, lo que da lugar a tormentas que se intensifican rápidamente, se mueven lentamente, tienen altas mareas de tormenta y niveles elevados de precipitación. Dorian exhibió todas estas características con efectos devastadores para nuestra gente, el medio ambiente y la economía”, añade esta especialista.
“La evidencia científica es clara en cuanto a que la intensidad de estos eventos extremos está vinculada a la temperatura media global; a medida que las temperaturas aumentan, también lo hace la intensidad. Para la supervivencia de las pequeñas naciones insulares en desarrollo como las Bahamas, es imperativo que se tomen medidas a nivel mundial para limitar el calentamiento a 1,5°C. Estas tormentas ya están paralizando nuestros esfuerzos de desarrollo sostenible y la perspectiva de enfrentar tormentas aún más intensas es formidable, por decir lo menos”.

Esta organización hace una estimación anual del riesgo climático global a partir de los datos de la reaseguradora Munich Re, así como los datos socioeconómicos del Fondo Monetario Internacional (FMI). 

Aunque su análisis no permite sacar conclusiones simples sobre la responsabilidad directa del cambio climático en estos eventos, sí documenta el aumento de estos desastres y ofrece una aproximación sobre el nivel de vulnerabilidad de los países ante los fenómenos climáticos extremos como advertencia para que los gobiernos estén preparados ante el riesgo de que sean más frecuentes y/o más severos en el futuro

India

“El calentamiento mundial está provocando un aumento de la frecuencia de los ciclones”

“No es sorprendente saber que India parece estar entre los 10 países más afectados por el índice de riesgo climático mundial. Como científicos del IPCC, hemos estado señalando el riesgo extremo al que India va a hacer frente debido a las condiciones climáticas que cambian muy rápidamente”, dice Anjal Prakash, autor principal coordinador del informe especial del IPCC sobre los océanos y la criosfera.
“India está bendecida por muchos ecosistemas, glaciares, altas montañas, largas costas, así como enormes regiones semiáridas que son los puntos calientes del cambio climático. El calentamiento mundial está provocando un aumento de la frecuencia de los ciclones, el derretimiento de los glaciares a un ritmo mucho más rápido, y olas de calor”, añade.
“La mayoría de la población de India depende de la agricultura, que se ve gravemente afectada por los efectos del cambio climático. Este año, India vio cómo muchas de sus ciudades se ahogaban debido a la variabilidad del sistema monzónico. Muchos informes mundiales, entre ellos los del IPCC, lo han señalado año tras año”, explica.
“La falta de respuesta del gobierno para salvaguardar a su pueblo de los impactos del cambio climático es terrible. Vemos que ya en 2008 se preparó un plan nacional de adaptación, seguido de planes de acción estatales. Sin embargo, la mayoría de los planes carecen de recursos para que se integren en el plan de desarrollo de los distritos y de reducción de los riesgos de desastre. Ya es hora de que el Gobierno encargue a los mapas de riesgos climáticos específicos de cada estado de India que desglosen aún más esta información para comprender qué zonas necesitan más atención que otras”.

Por: Antonio Cerrillo, La Vanguardia