Los residuos domésticos y las campañas públicas

Desde hace varios años atrás que se vienen desarrollando diferentes estrategias y actividades de promoción y comunicación para hacer docencia y enseñar a los pobladores a hacer un buen uso de la separación de los residuos. La gestión para los residuos domésticos y aquellos residuos de las pequeños negocios instalados en las ciudades, aun necesitan más campañas.

El día 20 de diciembre de 2019, por ejemplo, se inició la nueva campaña de la Generalitat para fomentar la correcta separación de los residuos que la ciudadanía genera, poniendo énfasis en aquellas personas que tiran todos los residuos en el contenedor de Resto o Rechazo y que, por tanto , no separan correctamente. Esta campaña ha estado dirigida a la ciudadanía, pero también a las empresas y a las instituciones, a fin de hacer una llamada transversal que implique a todos los ámbitos de la sociedad.

El pasado 8 de junio, del presente año, en plena pandemia, la Generalitat comenzó la segunda parte de esta campaña informativa “Reciclamos bien. Separamos bien “, para fomentar la recogida selectiva de los residuos domésticos.

La iniciativa puso énfasis en aquellas personas que tiran toda la basura en el contenedor de la fracción Resto o Rechazo y que, por tanto, no separan correctamente. Se quiso transmitir, desde un inicio, el mensaje que reciclar ya no es una opción, ya que el contenedor de quien no separa, no existe, en referencia a este mal hábito. Los mensajes también se dirigieron a las empresas y a las instituciones, haciendo así un llamamiento transversal que abarca diferentes actores. La campaña finalizó el 21 de junio, según nota informativa de Generalitat.

Entre los diversos spots y anuncios en esta segunda oleada se incluyó una pieza que informó que mascarillas, guantes y toallitas húmedas se deben depositar al depósito de Rechazo. También se recordó que, si es posible, se utilicen mascarillas reutilizables para prevenir la generación de residuos.

La crisis sanitaria ha generalizado la utilización de mascarillas y guantes, un material que la ciudadanía no está acostumbrada a gestionar una vez se convierte en residuo. Es por ello que la Agencia de Residuos de Cataluña ha considerado oportuno dirigir un mensaje aclarando esto. Es importante saber que los guantes que se tiran al suelo, además de generar suciedad, son un riesgo de contagio para la población. En cuanto a las toallitas húmedas, si se tiran al inodoro atascan tuberías y generan grandes sobrecostes en el saneamiento de aguas residuales.

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La imagen del contenedor de Resto o Rechazo

En la mayor parte de los sistemas de recogida de Cataluña, entran en juego los contenedores de superficie situados en la vía pública y, en la mayor parte de estos casos, el contenedor de Resto o Rechazo es de color gris. Por ello, la campaña identificó mayoritariamente esta fracción con el color gris.

En este sentido, una de las ideas centrales de la campaña es que el contenedor gris no es “el contenedor para los que no quieren reciclar”. La mayor parte de los residuos que los ciudadanos, las empresas y las instituciones tiramos al contenedor de la fracción Resto, no tienen que ir a este contenedor.

Debido al uso que la ciudadanía da al contenedor de la fracción Resto, éste ha ido adquiriendo un significado a lo largo de los años que la campaña quiso desmontar. La campaña se centró en re-posicionar el contenedor de Resto y situarlo como lo que es: un elemento más de la correcta separación en origen. A través de los mensajes de la campaña, los ciudadanos entenderán que no reciclar ya no es una opción. Ahora ya no existe un contenedor para los que no quieren reciclar.

Cuando tiramos al contenedor de Resto, residuos que pueden ser reciclados, no los estamos gestionando correctamente. Hacerlo de esta manera es incorrecto y hay que “separarlo bien”. La campaña buscaba difundir una imagen negativa de este contenedor para animar a la ciudadanía a tirar los residuos en el contenedor de la fracción correspondiente, lo que se traduce en gestionarlos correctamente.

Esta fue la nota que circuló durante estos meses en diferentes espacios públicos de Cataluña a través de diversos medios. ¿Se logró el objetivo? ¿Cuál ha sido el impacto real de esta nueva campaña iniciada a finales del 2019 para reposicionar el rol del contenedor gris de Rechazo? ¿La evaluación final es positiva? ¿Qué rol cumplieron las pymes, por ejemplo, en este proceso? ¿Se articuló la presencia de los diverso actores de la comunidad para hacer frente a este proceso de manera integral? ¿Es solo necesaria una campaña de comunicación para este proceso?