De Gore a Greenpeace

Por: Jesús Miguel Castañeda

 

Organizaciones ambientales de mayor influencia y su trabajo en Perú

Con la Guerra Fría vino la concientización ambiental. En un mundo lleno de pruebas con bombas nucleares, derrames de petróleo, venta de armas, contaminación de aire y agua, diversos científicos mostraron su preocupación por el daño que se ocasionaba al medioambiente. En esos años, allá por 1965, Rachel Carson publicó “Primavera Silenciosa” informando del impacto de los pesticidas en los ecosistemas. Fue el primer libro que señaló a las industrias y gobiernos como posibles responsables.

Luego, ONU decide, a través de la Primera Cumbre de la Tierra (Estocolmo, 1972), poner en agenda pública y política los asuntos ambientales del planeta. Fue la primera gran conferencia de ONU sobre cuestiones ambientales globales. Este evento marcó un punto de inflexión en el desarrollo de la política internacional sobre medio ambiente. Es conocido como el comienzo de la conciencia pública moderna de los problemas ambientales globales. A partir de esto, se dice, el movimiento ecologista, adquirió mayor influencia en el mundo.

50 años después, las diversas cumbres globales (Río 92, Johannesburgo y Río + 20 así como las COPs) han puesto al centro del debate los asuntos ambientales. Por ello es que el movimiento ecologista sigue vigente a través de diversas organizaciones internacionales. Las formas en las que actúan y los temas en los que se enfocan varían, así como también, su estilo de organización. Pero todas buscan la concientización del problema del medioambiente.

Amigos de la Tierra

De las organizaciones que buscan concientizar, la Red Amigos de la Tierra resalta como una de las más activas. Comenzó en 1969 para dar a conocer los peligros del desarrollo de energía nuclear. Al cabo de dos años ya era una red con representantes en Estados Unidos, Suecia, Reino Unido, España y Francia. Hoy son una red que congregan a más de 70 países. Sus campañas basadas en activismos multimediático, panfletos, foros e informes se enfocan según el contexto sociopolítico para direccionar las políticas sociales, económicas y de sostenibilidad. Tiene como prioridad la justicia económica, la protección de los bosques y la biodiversidad, la soberanía alimentaria y la justicia energética.

Con su lema “movilizar, resistir, transformar”, desde su portal español, por ejemplo, tratan de fomentar “un cambio local y global hacia una sociedad respetuosa con el medio ambiente, justa y solidaria”. Su impacto es bastante alto, debido a las vinculaciones y número de países que lo conforman

 Al Gore

“The Climate Reality Project”, con Al Gore como presidente, también busca dar a conocer los asuntos ambientales más sensibles eimportantes, pero se adentra a la acción. Financiada por una serie de fuentes como las ganancias del documental y del libro “An Unconvinient Truth”; el dinero del premio Nobel obtenido; lo conseguido en el concierto “Live Earth” y el propio salario de Gore en Kleiner Perkis Caulfield; la organización adquirió una importante notoriedad desde que se fundó. Tiene actividad en 30 países mediante 10 sucursales, en donde aplica “The Climate Protection Action Fund”, para realizar campañas ambientales mediante la estructuración de bases y el lobby político.

La organización, sin embargo, también se empeña en concientizar de una manera parecida a la Red Amigos de la Tierra. Prueba de ello es la emisión por streaming en 2011, durante 24 horas y en 13 lenguas distintas, donde se trató de probar la relación entre las industrias de petróleo y carbón con el cambio climático: “24 Hours of Reality”.

WWF

Y si queremos hablar de organizaciones más cercanas con las instituciones ambientalistas, tenemos que hablar del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). Es la mayor organización de conservación ambiental independiente en el mundo. Los objetivos que mantiene, si los comparamos con los anteriores, no son tan radicales: quieren conservar la diversidad biológica, mejorar el uso sostenible de recursos naturales y reducir la contaminación y el consumo desmedido.

Con sede internacional en Suiza y una dirección para América Latina en Estados Unidos es la organización con un papel más fundamental en el movimiento ambientalista. Quizás sea por la cercanía que tiene con los gobiernos y organizaciones internacionales. Es socia de la ONU, la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), la Comisión Europea, entre otros. Además, recibe financiación de USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional). Otra prueba de esta cercanía es la alianza que ha formado en favor de los bosques del planeta con el Banco Mundial.

Greenpeace

Las formas y campos de acción de las organizaciones varían, y se demuestra con las pequeñas diferencias entre las organizaciones mencionadas. Pero Greenpeace es la que se diferencia con notoriedad. Es, sin duda, la organización más polémica. Fundada en 1971 en Vancouver y con participación en 44 países, interviene ante los atentados contra la naturaleza. Muestra el mismo rechazo que las demás organizaciones tienen hacía los transgénicos, la energía nuclear y las armas. Pero sus campañas se enfrentan tanto en panfletos como cara a cara con los atentados al medioambiente. Así ha sido desde el principio. La organización nació cuando unos activistas canadienses se organizaron para impedir una segunda prueba nuclear en un archipiélago de Alaska, el barco, que tenía en su tripulación desde activistas hasta profesores de ciencias políticas, quería interceptar las pruebas nucleares, pero fue impedido de llegar a la zona.

Su firmeza y buen manejo mediático provocan el rechazo de los gobiernos y compañías, porque llama la atención y da a conocer las problemáticas con buen impacto global.

La propuesta política

Estas organizaciones comparten el objetivo de un mayor respeto a la naturaleza y un cuidado por los ecosistemas frágiles. Pueden actuar de manera distinta. Usan diferentes estrategias para dar a conocer la problemática y para ganar más influencia: desde valerse de personajes populares, pasando por publicaciones científicas, hasta irrumpir inesperadamente con voces de protesta en espacios públicos.

Todas estas estrategias son de alto impacto. Lo importante es que existen como grupos de presión ante las amenazas ambientales de algunas industrias y gobiernos que no toman en serio estos riesgos para la especie humana. Los siguientes pasos que se vislumbran es el tránsito de la resistencia a la propuesta política. Ya hay movimientos políticos en el mundo con estos enfoques y filosofía de vida.

¿Cuál es la actividad de estas organizaciones en el Perú?

La participación, de las cuatro organizaciones mencionadas, con mayor actividad, es WWF. Era previsible, debido al enfoque que tiene en América Latina, ya mencionado anteriormente. Es curioso, también, el hecho de que sea la única organización que cuente con una página actualizada para el Perú. En esta misma página se explica cuáles son las labores que realiza y el equipo con el que cuenta: WWF busca el desarrollo sostenible del país a través de esfuerzos en conjunto con socios nacionales y locales; realiza informe científicos sobre la biodiversidad peruana junto con herramientas para poder conservarla; contacta con las autoridades locales, empresas y pobladores para llevar a cabo las metas de protección de la biodiversidad; y ayuda a los pueblos indígenas para desarrollar sus propias capacidades.

Luego nos encontramos con Greenpeace. La organización, que también cuenta con una página web de Perú, tiene oficinas por toda América Latina. Pero la influencia o el impacto que tiene en el país es difícil de medir. Las noticias que aparecen en la web de Greenpeace Perú son todas globales, y si queremos acceder a alguna descripción de lo que hacen en Perú solo obtenemos descripciones de Greenpeace. El único artículo publicado en relación con Perú es el de la tan sonada polémica de las Líneas de Nazca.

Cuando en el motor de búsqueda de “The Climate Reality Project” insertamos “Perú”, obtenemos menos de diez resultados. La mayoría de ellos relacionados con la COP20 en Lima del 2014, sus logros y sus fallos. También se nos ofrece un dato sobre los bosques de Perú: “Estos almacenan más carbón de lo que emite Estados Unidos en un año”. Se pide, luego, que protejamos el bosque y reduzcamos emisiones. Los enlaces que quedan son de contacto y de voluntariado. Nada relevante

La Red Amigos de la Tierra con relación a Perú solo habla de la COP20 y de la falta de compromisos en el texto final, en donde, según ellos, sobran las declaraciones bienintencionadas. Hay una mención de protestas contra Monsanto en el país. Luego nada más.

Sin duda, es extraño y preocupante que estas organizaciones de renombre y participación global, que comprenden tantas temáticas, además, tengan tan poca información e impacto de un país como el nuestro. El Perú se caracteriza por su alta biodiversidad; los conflictos socioambientales que abundan; los daños a frágiles ecosistemas debido a la antigua minería, derrames de petróleo, tala ilegal, entre otras cosas; así como la falta de atención del Estado a estos procesos.

Por lo tanto, estas organizaciones deberían estar más atentas ante este tipo de situaciones que ponen en riesgos ecosistemas tan sensibles como el nuestro. Más aún, si somos una reserva de la biosfera con gran impacto para el futuro del planeta

 

Fuente: Revista Tinta Verde

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