Atrevámonos a reinventar la educación en nuestros tiempos de crisis

En el editorial de hoy día lunes 17 de agosto de la prestigiosa revista digital The Higher Education se está planteando algo totalmente imprescindible para la gesta de nuevos modelos educativos: las diversas alternativas y los modelos de educación digital. Desde nuestra Escuela de Graduados Catalyst Sustainability Graduate School estamos planteando el modelo de aula invertida como esquema básico. A partir de allí entraremos con aplicaciones complementarias y de contexto en función al país donde se implantarán las clases, ya que estamos pensando, además de España, en todo América Latina. Pero el modelo ya está cambiando.

Los cambios sostenibles en el aprendizaje digital serán el resultado de las mejores prácticas junto con la experimentación audaz, dicen Friedrich Hesse, Volker Meyer-Guckel, Bitange Ndemo, Alexandros Papaspyridis, Rahim Rajan y Suzanne Walsh

Nada ha impulsado la adopción de herramientas de aprendizaje digital remoto como la pandemia de Covid-19. Con una necesidad tan urgente de cambiar el aprendizaje en línea, la atención se centró inevitablemente en la velocidad de la transición (a veces lograda en unos pocos días) más que en la efectividad del aprendizaje. Para decirlo de manera sucinta, el riesgo de inacción era mucho mayor que el riesgo de fracasar.

Pero a medida que avanzamos hacia el semestre de otoño (o H2 en el hemisferio sur), es imperativo que entremos en la fase de recuperación y nos concentremos en mejorar los resultados educativos. No toda la digitalización genera automáticamente una enseñanza buena o innovadora. Los buenos métodos en persona y los profesores no necesariamente se traducen bien en un entorno en línea.

El cambio hacia el aprendizaje digital remoto debe ir acompañado de nuevos conceptos pedagógicos e investigación basada en evidencia para crear experiencias de aprendizaje atractivas que optimicen el poder del medio digital. Sin restricciones por los límites de la entrega física, podemos mejorar el acceso y crear una oportunidad para reinventar la educación.

Existe una variedad de enfoques que los profesores pueden utilizar para fomentar el aprendizaje digital. El aprendizaje remoto, el aprendizaje híbrido (con entrega tanto remota como en persona) y el aprendizaje en línea sincrónico y asincrónico tienen sus matices, que a menudo se traducen en distintos pros y contras.

El enfoque de aula invertida permite a los estudiantes tener experiencias educativas en persona más ricas mientras aprovechan el entorno de aprendizaje digital para un dominio y práctica más pasivos. Los recursos educativos abiertos ofrecen una experiencia de aprendizaje más individual, basada en la motivación intrínseca y las preferencias de aprendizaje personalizadas.

Si bien los beneficios potenciales del aprendizaje digital son abundantes, no se cosechan por igual porque existe una comprensión fragmentada de cómo se puede implementar mejor el aprendizaje digital. Y aunque está surgiendo evidencia de que los profesores y estudiantes que tienen las herramientas necesarias (electricidad, banda ancha, tecnologías y dispositivos de aprendizaje digital, desarrollo profesional, habilidades de aprendizaje digital en línea) pueden adaptarse rápidamente e incluso experimentar con enfoques más audaces e innovadores, aquellos que falta de ellos corren el riesgo de quedarse atrás. Para que la educación en línea beneficie a la mayor cantidad posible de estudiantes, todos los estudiantes del mundo deben tener acceso a la infraestructura necesaria.

También debemos reconocer que las universidades tienen una variedad de razones para implementar el aprendizaje digital y diferentes capacidades para hacerlo. Decidir qué enfoques son más valiosos dependerá del problema que la institución esté tratando de resolver y del contexto en el que opere. Para abordar esto, podemos inspirarnos en el aprendizaje adaptativo, que utiliza algoritmos informáticos para ofrecer un aprendizaje personalizado o modulado, abordando las necesidades únicas de cada alumno.

Si bien algunas universidades buscan digitalizar completamente su enseñanza de manera continua, creando nuevas comunidades de aprendizaje en todas las regiones y zonas horarias, otras confían en volver a la «normalidad» lo antes posible, manteniendo que la enseñanza presencial sigue siendo la más valiosa forma de transmitir conocimientos. Por lo tanto, algunas universidades querrán encontrar modalidades de enseñanza que incluyan enfoques digitales e híbridos con entornos en el aula. Otros querrán cambiar las evaluaciones y los resultados del aprendizaje de acuerdo con el llamado de la industria de una fuerza laboral ágil con habilidades del siglo XXI.

Para utilizar enfoques impulsados ​​por crisis para lograr cambios sostenibles en el aprendizaje digital, debemos implementar las mejores prácticas en torno a la entrega efectiva. Debemos realizar evaluaciones cuidadosas de los enfoques de enseñanza existentes junto con experimentos atrevidos. Y debemos desarrollar un consenso transnacional sobre estándares de calidad tanto en la práctica de la enseñanza en línea como en las herramientas de aprendizaje digital.

También debemos permitir que las evaluaciones de los enfoques de aprendizaje digital capturen la diversidad de contextos, llegando así a comprender qué enfoques se adaptan a qué alumnos e instituciones. Al final, es posible que no podamos lograr un consenso universal sobre las mejores prácticas en todos los entornos, pero hay prácticas basadas en la evidencia y derivadas de la investigación que deberían ser ampliamente aplicables.

Para comprender, evaluar e implementar enfoques novedosos del aprendizaje digital de manera efectiva, también se necesita la cooperación entre los actores. La misión debe ser fomentar un examen global y holístico de la función de la educación, el papel de las instituciones de educación superior y las formas en que el aprendizaje digital puede ayudar tanto a los estudiantes como a los instructores y líderes educativos. Esta crisis puede convertirse en una oportunidad para la transformación de la educación superior en beneficio de los estudiantes.

Artículo publicado en THE