¿Qué es el knowcost y cómo funciona?

A propósito de las últimas discusiones sobre costos y valor de las cosas, nos surgió la curiosidad por hurgar en el térmico de knowcost, el cual va mucho más allá del análisis y definición que tenemos sobre el lowcost. ¿Cuáles son sus diferencias y y cómo se está abordando? Republicamos una interesante entrevista publicada hoy día en El Correo Gallego, a JOSÉ ARMANDO TELLADO Presidente de Fundación Knowcosters.

Por: SANTI RIVEIRO.

El otro día el CEO de una gran empresa de telecomunicaciones me decía que low cost suele ser low quality, bajo precio es igual a baja calidad. ¿Acostumbra a ser así?

No nos gusta generalizar, y por ello frente al lowcost que solo informa del precio nosotros proponemos el knowcost, que busca conocer lo que hay detrás del precio, en cuanto a la calidad del empleo, del cuidado del planeta y del estado de bienestar, por su aportación vía impuestos. Cuando se habla de low cost la referencia es exclusiva al precio, y no al coste como mucha gente cree, sin importar ni el cómo se ha producido ni las posibles consecuencias sobre el empleo, como dónde se ha producido y a qué coste, y el medio ambiente, por el impacto sobre los recursos naturales y el clima.

¿Y qué es el knowcost?

Cuando nos referimos al knowcost queremos conocer el precio, pero también decidir en función de las potenciales consecuencias para el planeta y la sociedad. El lowcost tiende a ser una acción de corto plazo, mientras el knowcost es invertir en el largo plazo, pretende ser una herramienta para una transformación económico social desde el consumo.

Vivíamos tranquilos y felices, con nuestros problemas cotidianos, y se nos cruza esta pandemia. Y todo cambia. ¿Cómo ha evolucionado el consumo en estos cuatro meses?

Se ha producido una aceleración de tendencias que ya estaban en marcha: compra on-line, demanda de seguridad, mayor exigencia de calidad y naturalidad de los productos… Pero por encima de lo anterior, creo que ahora se está tomando conciencia de la necesidad de cambiar las pautas de consumo para buscar la sostenibilidad y el bienestar generales, no solo la íntima satisfacción de uno mismo. A través del consumo individual estamos dando más importancia al bienestar general de la sociedad y del planeta.

Usted trabaja en un sector esencial como el lácteo. ¿Cómo ha sido este periodo tan difícil para su actividad, en la industria alimentaria?

La industria alimentaria ha sido y es una industria esencial, como se ha puesto en evidencia. Nosotros hemos priorizado el cuidado de nuestros empleados a la vez que tratábamos de satisfacer una demanda creciente en el canal hogar ante la incertidumbre generada por la pandemia y los confinamientos. La parte de negocio de hostelería ha sufrido mucho por los cierres y no esperamos una recuperación hasta 2021,
siempre y cuando haya una vacuna disponible. Si a lo anterior le añadimos las inversiones y gastos para proteger a los trabajadores de la covid-19 y atender el mercado en tiempo y forma, concluiremos que estamos ante un año muy complejo.

¿Considera que esta crisis cambiará la forma de ver el mundo del consumidor? El acopio, el consumismo parece seguir estando ahí… La pandemia no nos ha vuelto mejores… El consumidor vota, si, pero… ¿Lo hace con ‘sentidiño’?

Como buen gallego debo responder que… depende. La crisis sanitaria se está convirtiendo en una crisis económica y social y ello pondrá mucha presión sobre el presupuesto de las familias. Ahora bien, creo que todos nos hemos dado cuenta de la necesidad de cambiar nuestros hábitos de consumo para poder habitar en un planeta sostenible que, como he oído en alguna ocasión, «tomamos prestado de nuestros hijos». Y para poder cambiar necesitamos información que nos ayude y por ello pensamos que el knowcosting puede ser parte de la «nueva normalidad» de la que hablamos.

¿Qué papel juegan las marcas en este nuevo escenario?

El papel de aportar confianza y seguridad, aportar confort emocional en tiempos de incertidumbre. Las marcas son una garantía para el consumidor y las marcas transparentes, las que informan de su actividad en relación al empleo, impuestos y planeta, son también un agente de cambio a un nuevo modelo económico y social más sostenible.

¿Y la Fundación Knowcosters ¿A cuántas empresas, profesionales y comercios representa?

En la Fundación Knowcosters cada vez somos más y es una de nuestras grandes satisfacciones, sobre todo porque quienes nos apoyan lo hacen con la convicción de que se pueden cambiar las cosas, de que los hábitos de consumo pueden hacer este mundo un poco mejor. En la actualidad, hay casi doscientas empresas con la Huella Fiscal Knowcosters y recibimos cientos de peticiones de información, de empresas y particulares interesándose por el proyecto. También tenemos la figura de los embajadores, mujeres y hombres de distintos ámbitos afines al Movimiento Knowcosters sin más pretensiones que la de dar a conocer la Fundación.

En tiempos donde se es muy crítico con quienes evaden impuestos, hasta entre la monarquía… ¿Qué es esa Huella Fiscal que promueven? 

La Huella Fiscal pretende visibilizar dónde están pagando sus impuestos las empresas, en un primer momento. En un futuro el objetivo residiría también en aportar más información sobre el volumen de impuestos que se pagan sobre la venta o sobre el empleo de la empresa con el objetivo de que el consumidor pueda tomar decisiones con impacto en el modelo de sociedad que desea construir eligiendo en función de la aportación de la empresa al bien común: sociedad y planeta.

En un mundo globalizado donde crece el comercio on-line… ¿Cómo se puede controlar de forma efectiva ese pago de impuestos?

Con voluntad política y, sobre todo, con voluntad empresarial si existe para ello una demanda ciudadana. No hay fuerza de cambio mayor que la demanda social ejercida a través del consumo o del «no consumo». Nuestro lema es «consume como piensas».

¿Y qué es ese Triple Marcaje que defienden, más allá de mirar el PVP, el precio de venta al público?

El Triple Marcaje recoge el impacto de un producto o servicio en la sociedad y el planeta, incorporando el precio, la huella fiscal y la huella medioambiental en la información del envase para facilitar la decisión del consumidor. Se trata de ver no solo lo que cuesta el producto, sino cómo éste contribuye a mejorar la sociedad, con empleo e impuestos, y al cuidado del planeta.

Cuénteme cuáles son sus esperanzas para lo que resta de este terrible 2020 y el próximo 2021.

Confío y deseo en un pronto control de la pandemia, a través de nuevos tratamientos y de la vacuna o vacunas. Deseo también que prime la voluntad de acuerdo para trabajar de la mano para salir adelante de la crisis económica que se avecina. Y aspiro a que de esta enorme crisis podamos extraer conclusiones que nos ayuden a mejorar como ciudadanos, cuidando del bien común, tanto a nivel personal como del capital y de los recursos naturales.

Entrevista publicada en El Correo Gallego