Proyecto Turístico de SWC 2050 para Ciutat Vella en Barcelona. Fundación Orange

El Centro de Investigación y Plataforma de Contenidos Sustainability Worldwide Center 2050 (SWC 2050) participa en una propuesta de proyecto de investigación hacia la sostenibilidad del sector turístico en Barcelona. A continuación algunos detalles que abordará la propuesta.

El estudio está dirigido a los propietarios, administradores y trabajadores de hostelería del distrito de Ciutat Vella, en Barcelona, una de las zonas de mayor densidad de operadores turísticos, en especial hostelería.

Según información oficial, en Ciutat Vella hay 1420 bares y restaurantes, 232 alojamientos que conforman un total de 1651 establecimientos relacionados con la hostelería y la restauración. Sin embargo, para efectos prácticos y operativos, se intervendrá con una muestra representativa de 312 establecimientos (+-5% margen de error)

En primer lugar, este proyecto supondrá un beneficio social, económico y ambiental para el sector de la hostelería del distrito Ciutat Vella. El motivo y beneficio es que se fomentará el apoyo hacia la reducción de la huella de carbono y la compensación ambiental. “Para lograrlo haremos un aprovechamiento productivo de los residuos de plástico, cartón, madera y vidrio; así como los desperdicios alimenticios de este sector, en este ámbito intervenido. Ello conllevará, a largo plazo, a una reducción de los costes (es decir, un beneficio económico), así como una mejora de la imagen y reputación de las empresas de dicho sector” aseguró Miguel Castañeda, director del Centro. Además, se tendrán en cuenta todo el sector hostelero dentro de Ciutat Vella, puesto que, por la importancia de este distrito en esta actividad, facilitará su extrapolación a toda la ciudad de Barcelona.

Finalmente, los análisis y estudios del desperdicio de alimentos y de plástico serán útiles no solamente para las empresas participantes del sector de la hostelería, sino también para las administraciones públicas. Todo ello, debido a que esta información que se obtendrá será clave en el fomento y aplicación de políticas de reducción de residuos adecuadas. 

PLANTEAMIENTO DEL PROYECTO

Título del Proyecto: El proyecto se denomina ZeWa-BCN (Zero Waste en Hostelería)

Línea de Acción

El proyecto se orienta a medir y reducir la huella de carbono de los diversos establecimientos de hostelería en Barcelona, teniendo como unidad de análisis un porcentaje representativo de los establecimientos ubicados en el distrito de Ciutat Vella. La idea central es analizar la huella de carbono de cada establecimiento, (desde sus cadenas de suministros hasta el cliente) desarrollando, al mismo tiempo, una estrategia de compensación, con la reutilización de los desperdicios plásticos, vidrios, cartones y maderas, así como con la optimización de los desperdicios alimenticios. 

Identificación de la necesidad

El estudio “Pérdidas y desperdicio de alimentos en el mundo” hecho por la FAO en 2011, destaca las pérdidas que se producen a lo largo de toda la cadena alimentaria, evalúa su trascendencia y establece sus causas así como las posibles maneras de prevenirlas. Los resultados del estudio sugieren que alrededor de un tercio de la producción de los alimentos destinados al consumo humano se pierde o desperdicia en todo el mundo, lo que equivale a aproximadamente 1.300 millones de toneladas al año. Esto significa obligatoriamente que cantidades enormes de los recursos destinados a la producción de alimentos se utilizan en vano, y que las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por la producción de alimentos que se pierden o desperdician también son emisiones en vano. 

Los alimentos se pierden o desperdician a lo largo de toda la cadena alimentaria, desde la producción agrícola inicial hasta el consumo final en los hogares. En los países de ingresos altos y medianos, los alimentos se desperdician de manera significativa en la etapa del consumo, lo que significa que se desechan incluso si todavía son adecuados para el consumo humano. La FAO calcula que el desperdicio per cápita de alimentos por consumidor en Europa y América del Norte es de 95 a 115 kg/año, mientras que en el África subsahariana y en Asia meridional y sudoriental esta cifra representa solo de 6 a 11 kg/año.

El desperdicio de alimentos en los países industrializados puede reducirse aumentando el nivel de sensibilización de las industrias alimentarias, los vendedores minoristas y los consumidores. Es necesario dar con un uso adecuado y beneficioso para los alimentos inocuos que actualmente se desperdician.

Es por eso que existen varias aplicaciones que permiten a restaurantes o pequeños comercios poner a la venta a un precio más asequible, comida preparada que ha quedado como excedente a final del día o productos que están a punto de sobrepasar su fecha de consumo. Los usuarios, mediante geolocalizador, pueden comprobar si tienen comercios cercanos con ofertas del día, realizan la reserva en la app y una vez en el establecimiento muestran la reserva para recoger el pedido. Algunas de estas aplicaciones son NilasMigas (Madrid, 2016), Nice To Eat You (Zaragoza, 2017), Tapper (Barcelona, 2016), Wakaiti (Vigo, 2016), Last food (Aragón, 2017) o We Save Eat (Barcelona, 2017). Fuera de España existen aplicaciones last minute food deals que ya utilizan millones de usuarios como Too Good To Go (Denmark, 2015), la estadounidense Food for All (Boston, 2016) y 11th Hour (Singapur, 2016).

No obstante estas aplicaciones no tienen en cuenta otros tipos de residuos, plásticos, vidrio, madera… cuando su impacto ambiental es muy elevado, sobretodo el del plástico. De hecho, de acuerdo con el informe «Plástico y clima: los costos ocultos de un planeta plástico», solo en 2019, la producción e incineración de plástico agregó más de 850 millones de toneladas métricas de gases de efecto invernadero a la atmósfera, equivalente a la contaminación de 189 nuevas centrales eléctricas de carbón de 500 megavatios, Entre sus conclusiones, explican que el rápido crecimiento global de la industria del plástico, alimentado por el gas natural barato de la fracturación hidráulica, no solo destruye el medio ambiente y pone en peligro la salud humana, sino que también socava los esfuerzos para reducir la contaminación de carbono y evitar las catástrofes climáticas.

Pertinencia del proyecto

Este proyecto es adecuado y oportuno debido al acelerado proceso de cambio climático y a la coyuntura crítica que presenta la crisis económica, que atraviesa y atravesará por algunos meses y años el sector turístico de Barcelona, en especial, el sector de la hostelería. Se necesitan ideas y proyectos nuevos que lo dinamicen positivamente mientras se ayuda, al mismo tiempo,  a mitigar el impacto del cambio climático. 

Es pertinente además debido a la necesidad continua que tienen ciudades como Barcelona por promover un despliegue vinculantes entre digitalización y sostenibilidad. La crisis provocada por la pandemia está fortaleciendo la necesidad de una aceleración sólida entre instrumentos digitales y aplicaciones que busquen reducir el impacto ambiental y la huella de carbono de actividades productivas importantes como la hostelería, por ejemplo. 

Más aún, se torna vital, si sabemos que la hostelería constituye el 8.7% del PIB de Barcelona, siendo el sector que más contribuye a este índice. Su impacto en el empleo, por ejemplo en el 2017, era de 248.637 personas ocupadas, de modo que es imprescindible, entonces, que se aborde directamente esta actividad para promover empleos sostenibles en este sector, pero que a la vez se contribuya a mitigar el cambio climático.

Descripción 

Buscamos analizar la huella de carbono de algunos establecimientos de la actividad hostelera en Ciutat Vella y luego desarrollar una estrategia de compensación con la gestión de los residuos habituales en estos locales (plásticos, vidrios, cartones y madera) incluyendo alimentos.

La idea central es medir y reducir la huella de carbono de cada establecimiento intervenido, desde los procesos de adquisición de insumos y materia prima que desarrolla en sus diversas cadenas de suministros; hasta la venta a su cliente final. Lo que se brindará de manera concurrente es una medición del ahorro por la reutilización de sus diversos residuos de plásticos, vidrios, cartones y maderas. Finalmente, también se evaluará el impacto en la medición del ahorro en CO2 por la eliminación del desperdicios de alimentos.

Para ello desarrollaremos una plataforma y aplicación móvil que recoja información cotidiana de todo el proceso productivo de estos establecimientos, haciendo una medición de toda su cadena de suministros. A partir de allí, con esa información detallada y herramientas de TIC, se medirá el impacto de la huella de carbono, para sus operaciones y residuos recuperados o circulados. Se mide también la consecuente compensación por el tratamiento de sus residuos de materiales y alimenticios en otros procesos. 

La estrategia operativa es fusionar y potenciar experiencias desarrolladas que vienen funcionando en el mercado de aplicaciones móviles que miden el impacto en el CO2, como Nozama y To Good to Go, por ejemplo.  

Desarrollo

En primer lugar se diseñarán los instrumentos de análisis y la metodología de intervención en campo. Luego de identificada esta muestra, se hará una visita personalizada al gremio de hosteleros del distrito en estudio, con la finalidad de discriminar el nivel de información que se tiene y, posteriormente, dimensionar la investigación del estudio. A continuación, se trabajará con los propietarios, administradores y trabajadores escogidos, para explicarles el alcance del proyecto e involucrarlos en su desarrollo. Cada entrevista o reunión servirá para recibir la información que será registrada en una base de datos. 

De manera simultánea se trabajará con los desarrolladores para proyectar la arquitectura del instrumento y el plan de acción tecnológico digital. 

Luego de haber obtenido la información detallada de los establecimientos estudiados iniciaremos el proceso de programación para encontrar los mejores algoritmos y enlaces que se necesitarán para su desarrollo.

Se validará la plataforma vinculada a los ODS identificados en este proyecto con la finalidad de analizar y medir el impacto directo de las actividades de este sector productivo en cada uno de estos objetivos identificados.

Los resultados finales de esta plataforma podrán ser

  • Huella de carbono de cada establecimiento
  • Huella de carbono de cada trabajador
  • Toneladas de CO2 ahorradas por la reutilización de residuos (plástico, madera, vidrio y cartón)
  • Toneladas de CO2 ahorradas por la erradicación de residuos alimenticios
  • Nivel de eficiencia del establecimiento, entendida como ahorro en energía y en recursos 

Motivaciones

Creemos que el futuro de las inversiones y desarrollo de aplicaciones tendrán un fuerte vínculo entre digitalización y sostenibilidad. 

Formamos parte de un equipo de académicos e investigadores interesados en los procesos de sostenibilidad y transformación digital. Nos motiva la gestión sostenible de residuos por considerar la economía circular como el modelo económico imprescindible para el crecimiento de Barcelona, Cataluña, España y Europa.

La recuperación económica de Barcelona, Cataluña y España pasa por hacer un sector turístico y hostelero más digitalizados y mejor enfocado en la sostenibilidad

Factibilidad

Este proyecto es totalmente factible debido a que:

  • Contamos con recursos técnicos y profesionales listos para empezar a trabajar su desarrollo estratégico y tecnológico.
  • Hay una necesidad casi generalizada, en el sector hostelero, por acceder a procesos más sistematizados y ordenados utilizando plataformas digitales y aplicaciones móviles
  • Hay una preocupación por las administraciones locales, regional y nacionales por crear nuevas opciones técnicas que coadyuven al recuperación económica, pero a la vez contribuyan con la disminución de la huella ambiental ecológica.

Gestión de alianzas

  • Universidad de Barcelona
  • Asociaciones juveniles orientadas a la economía circular (Zero Waste)
  • Patronales del sector hostelero
  • Pimec
  • Catalyst Sustainability Graduate School

A quién va dirigido el impacto

Deberá especificarse quiénes son los beneficiarios del proyecto detallando tipo de beneficiarios (colectivo), número aproximado de beneficiarios directos e indirectos, en qué lugar se va a desarrollar y otras consideraciones en su caso

Propietarios, administradores y trabajadores de hostelería de Ciutat Vella.

En Ciutat Vella hay 1420 bares y restaurantes, 232 alojamientos que conforman un total de 1651 establecimientos relacionados con la hostelería y la restauración. Sin embargo, a efectos prácticos, se intervendrá con una muestra representativa de 312 establecimientos (+-5% margen de error)

En primer lugar, este proyecto supondrá un beneficio para el sector de la hostelería del distrito Ciutat Vella. El motivo es que se fomentará la reducción de la huella de carbono y la compensación mediante el aprovechamiento de los residuos de plástico y los desperdicios alimenticios de este sector. Ello conllevará, a largo plazo, una reducción de los costes (es decir, un beneficio económico), así como una mejora de la imagen y reputación de las empresas de dicho sector. Además, se tendrán en cuenta todo el sector hostelero dentro de Ciutat Vella, puesto que ello facilitará su extrapolación a toda la ciudad; esto no sería posible si solo se tuvieran en cuenta algunos tipos de establecimientos.

Finalmente, los análisis y estudios del desperdicio de alimentos y de plástico serán útiles no solamente para las empresas participantes del sector de la hostelería, sino también a administraciones públicas, para las que esta información es clave para poder fomentar y aplicar políticas de reducción de residuos adecuadas. 

En la foto algunos de los miembros del equipo de SWC 2050 de izquierda a derecha. Parados: Joaquín Castañeda, Lola Berna, Miguel Castañeda, Alicia Josa, Jesus Castañeda Sentadas: Cristina Costa, Julia Benach y Valeria Olivari