Petróleo en cuidados intensivos

Por: Jesús Castañeda Mayurí

Nadie está mirando atrás, salvo aquellos que, una perspectiva mercantilista siguen buscando la protección estatal, para desarrollar su negocio de corto plazo sin importar las consecuencias de mediano y largo plazo para la población en general. La mayoría mira hacia adelante para cambiar la matriz energética global.

Eso es lo que está pasando con el mercado del petróleo. Como bien afirma el New York Times, cuando se produce una redada petrolera en el oeste de Texas, nadie se salva: las plataformas de perforación acumulan polvo, las sillas de barbero están vacías, los estudiantes abandonan la escuela y las filas aumentan en el banco de alimentos.

El colapso a raíz del nuevo coronavirus ha sido históricamente brutal. En cuestión de semanas, la demanda mundial de petróleo se redujo en más del 20% la pasad primavera, ya que la gente se refugió en el interior y dejó de volar y conducir. Los precios del petróleo se desplomaron. Una industria de fracturación hidráulica que había llevado la producción estadounidense a 13 millones de barriles por día líderes en el mundo entró en crisis. Ahora parece que es para no volver.

Otro de los signos de los nuevos tiempos es la eliminación de Exxon del Dow Jones. Está mas que claro que la empresa y el sector energético no renovable, en general se tambalean. pero cuidado que esta situación no es solo por la transición mundial a energías limpias, sino por la fuerza de los nombres de la tecnología.

Pippa Stevens comentó en CNBC que el sector energético no renovable representa ahora sólo el 2.5% del S&P 500, comparado con el 6.84% de hace cinco años, y el 10.89% de hace diez años. La tecnología ha saltado del 18.48% del índice en 2010 al 28.17% actual. Este es el indicador más claro.

«Esto representa una combinación del duro telón de fondo del precio del petróleo impactado por COVID-19, pero también las preocupaciones sobre el eventual pico de la demanda de petróleo (que había surgido mucho antes de COVID-19) y las objeciones relacionadas con el ESG a los combustibles fósiles en general», afirma uno de los analistas entrevistado. También no dejen de mirar a Shell, BP y Repsol que hace tempo han volteado la vista hacia renovables.

Entonces así es como se ve cuando un mercado está a punto de estallar hacia dentro. Este ejemplo inicial claro lo constituye el fracking en Texas. Hace un año, la región de la Cuenca Pérmica era uno de los mercados laborales más calientes de Estados Unidos, impulsado por la fiebre del oro del fracking. Hoy, el campo petrolero casi se ha cerrado, y todos sienten el dolor, desde los dueños de restaurantes hasta los propietarios y los barberos.

¿Cuánto tiempo durará esta industria? Algunos dicen , todo el tiempo que gobiernos como el de Rusia, los países árabes y Norteamérica le brinden el oxígeno que necesita para seguir en la sala de cuidados intensivos. Mientras tanto el despliegue por renovables sigue creciendo, más aceleradamente.