Más del 90 por ciento de negocios abren, pero muchos en riesgo de quiebra

(Expansión) Los pinchos han vuelto a la barra de las tabernas vascas, en el cielo de Baleares y Canarias ya se ven aviones y en Madrid y Barcelona han abierto los centros comerciales. Con media España en fase 3 y la otra mitad en fase 2, la actividad económica empieza a normalizarse en el país: Tras casi tres meses de parón, nueve de cada 10 negocios abren esta semana, según datos de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA). La pregunta, sin embargo, es si podrán sobrevivir al corsé de la Nueva Normalidad y la crisis que se cierne sobre la economía.

La mitad del país entró ayer en la tercera y última fase de la desescalada, y ahora son las comunidades quienes mandan sobre qué medidas de desescalada implantan. El mapa no podría estar más enredado: Extremadura es la única en fase 3 que prohíbe desplazarse entre provincias, Galicia, Canarias o Baleares posponen la apertura de discotecas, mientras Cantabria las abre, País Vasco mantendrá la franja horaria reservada a personas mayores…

Madrid, Cataluña y Castilla y León quedaron atrás y han sido las últimas en pasar a la fase 2, sumándose a Comunidad Valenciana, y las provincias de Albacete, Toledo y Ciudad Real, que repiten en esta fase, donde se aumentan los encuentros a 15 personas, se permite el consumo en el interior de bares, y también la apertura de cines, teatros y gimnasios con restricciones. A pesar del desconfinamiento, todavía hay 380.000 autónomos que no saben cuándo podrán volver a su actividad, con 25.000 tiendas que no han abierto. El riesgo es que, sin apoyo suficiente, entre 300.000 y 500.000 autónomos cierren para siempre, avisa ATA. También peligra la supervivencia de 100.000 comercios, según la Confederación Española de Comercio.

En Madrid, pese a la novedad de la apertura del interior de los restaurantes, la atención se focalizó en los 101 centros comerciales que recibieron ayer al público (al 30% de aforo) con mascarillas y gel hidroalcohólico y, otros, como La Vaguada, también con claveles.

Mientras, la Agencia Tributaria inició ayer la atención presencial en sus oficinas con cita previa, a la mitad de capacidad y con mascarillas.

El Corte Inglés reabrió ayer los 31 centros que todavía tenía cerrados, y que son los que más negocio generan, al encontrarse muchos de ellos en Madrid y Barcelona. «Ha sido emocionante y ha acudido mucha gente, lo que nos hace ser optimistas», explicaba ayer un portavoz de la empresa. El grupo ha lanzado una campaña de ventas privadas con descuentos del 30% para reactivar el consumo. Tendam, con unas 800 tiendas en el país, también volvió ayer a la normalidad, con 795 tiendas abiertas.

Cuando se habla de cadenas más pequeñas «mucha gente no ha abierto porque prefiere esperar a la respuesta de los clientes», explica el presidente de Acotex, Eduardo Zamácola, que prevé una caída de ventas del 50% para el conjunto del año. «El cliente fiel está viniendo a las tiendas y el ticket medio se ha incrementado incluso, pero el tráfico es muy inferior», avisa.

Barcelona seguirá en fase 2 como mínimo 15 días, según la propuesta que la Generalitat remitió ayer al Ministerio de Sanidad. Entre los agentes económicos, hay pesimismo porque, en el primer día de la nueva etapa, las ventas no se han recuperado. La ausencia de turistas, que son el motor de los establecimientos más céntricos, contribuye a cronificar los malos presagios. Por el contrario, en los barrios periféricos de la capital catalana, hay un «optimismo moderado», según David Sánchez, presidente de Comertia, entidad que aglutina a cadenas catalanas de comercio y restauración de capital familiar. En las afueras, «los centros comerciales tampoco están funcionando; las ventas son un 20% a las habituales», por el temor de la población a ir a espacios cerrados, agregó el directivo.

Artículo publicado en Expansión

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