Los riesgos de crisis financiera por paralización inmobiliaria

Por: Jesús Castañeda Mayurí

La repercusión económica directa por los rebrotes es muy seria. La paralización no está permitiendo que los mercados se reactiven. Esto tiene un implicación directa con una potencial crisis de deuda. “Si el virus continúa propagándose, es que cualquier fragilidad en el sistema financiero tiene el potencial de desencadenar una nueva crisis de deuda”, afirmaba John Plender del Financial Times, hace algunas semanas.

Hay mucha deuda pública y privada que no está pagándose. Lo peor es una relación directa al mercado inmobiliario que se encuentran paralizados por la pandemia. Cuidado con la paralización del mercado inmobiliario, En la historia económica de las crisis globales siempre este sector ha marcado la pauta de la pérdida de valor económico de las empresas y los países y una relación directa con el mercado real.

Se sabe entonces que el colapso que sufre el sector de propiedades, con frecuencia conducen a crisis bancarias. Y una crisis del sistema bancario apela a crisis financiera global que a su vez impacta seriamente en toda la economía real. Ni las subvenciones soportarían una destrucción económica de este tipo.

Ya el Fondo Monetario Internacional presentó en Washington su Informe sobre la Estabilidad Financiera Global (GFSR, por sus siglas en inglés), en abril pasado donde alertaba sobre este asunto. En el documento elaborado por el equipo que capitanea Tobias Adrian, el director del Departamento de Asuntos Monetarios y Mercados de Capital de la institución se pone de manifiesto como un empeoramiento de la crisis económica derivada del COVID-19 acabará por hacer mella en el sistema financiero, intensificando así la situación.

Si las ventas se siguen derrumbando, las cadenas de suministro se siguen interrumpiendo y la rentabilidad cayera aún más, estas compañías muy endeudadas podrían colapsar. Eso afectaría a los mercados crediticios y a los bancos. ¿Cuál es la consecuencia directa? Un potencial colapso financiero. La rentabilidad del capital en estos momentos está por los suelos.

Y esto debería hacer sonar las alarmas, escribe John Plender. ¿Los bancos centrales y los organismos de control financiero han subestimado la amenaza que representa el colapso de los precios inmobiliarios para el sistema financiero? Cuidado que esta crisis es larga.