La tendencia corporativa hacia la sostenibilidad

Por Jesús Castañeda Mayurí

Los últimos meses, el discurso de la sostenibilidad ha pasado de ser un aspecto de marketing promocional o greenwashing a pensarse en serio, desde las principales corporaciones globales. En el marco de sus políticas ESG, que aun requiere algunas profundizaciones, se viene destacando la importancia de los aspectos sociales, ambientales y de gobernanza en los procesos de toma de decisión de las empresas más importantes del planeta.

Lo que hacía falta es que las grandes administradoras de fondos institucionales como Blackrock, por ejemplo, pongan «los puntos sobre las íes» en estos aspectos. Si quienes financian los nuevos proyectos empresariales o inversiones nuevas, deciden poner indicadores de gestión sobre cambio climático, por ejemplo, es muy difícil que alguna empresa vaya en contra de ello

Lo que pasa es muy sencillo, en las profundidades de estas grandes administradoras de estos Fondos existen Fondos Soberanos o Fondos de Pensiones como los de la Iglesia de Inglaterra o los jubilados públicos de San Francisco que ya han optado por poner condiciones climáticas y de sostenibilidad en los lugares donde van sus inversiones

Es por ello que hora empezaremos a ver , con mayor énfasis y regularidad, a las empresas trabajando esquemas y modelos de eficiencia energética por ejemplo o reducción de uso de plásticos. Y es que reducir el consumo de recursos naturales, paliar los efectos de la crisis climática o apostar por materiales reciclables marcan tendencia entre las grandes compañías, con el objeto de contribuir a un futuro “más sostenible» y una “transformación verde».

Entonces no solo son argumentos de mercado, legislativos o de RSC los que han confluido en este cambio de mentalidad empresarial, sino fundamentalmente autoregulaciones como producto de xondiciones de las inversiones.

Aunque para algunas ONG sigue siendo sospechoso este tipo de acciones corporativa que lo ven como greenwashing o “ecoimpostura». Sin embargo creen que ese cambio se acentuará con la futura ley del clima que obligará a las empresas cotizadas a informar sobre el riesgo climático y el impacto de carbono de su actividad, complementándose a las acciones compensatorias.

Algunos ejemplos

Uno de los casos es el de Coca Cola European Partners con una acción concreta en cuanto a los plásticos . Acomodándose a una de las medidas que está en auge, la cual es dotar de una nueva vida a los envases mediante su reutilización, la firma global de refrescos está desarrollando una estrategia para brindar nuevos usos para los residuos de poliéster difíciles de reciclar “que utilizan tecnologías de reciclaje avanzadas», explica la directora de responsabilidad corporativa de esta compañía, Carmen Gómez-Acebo. Con el horizonte temporal hacia el 2025, Coca-Cola propone distintas medidas como “recoger un envase por cada uno que nosotros vendamos y asegurar que todos sean 100% reciclables», apunta Gómez-Acebo al recordar el compromiso para 2022, de lograr en España que “el 50% del contenido de nuestros envases provengan de contenido reciclado».

Otra de las grandes compañías que se suma a esta escalada por la sostenibilidad es Microsoft, quien anunció la pasada semana fijar un objetivo para alcanzar “cero desechos» en las operaciones directas, productos y embalajes para 2030. El gigante tecnológico reconoce la necesidad “urgente» de reducir las emisiones de carbono procedentes de la “creación, distribución y eliminación de desechos», ya que la actividad diaria de la sociedad y de todos los sectores genera residuos que “dañan la tierra, obstruyen las vías fluviales, agotan los recursos naturales y contaminan el aire que respiramos».

En esta línea, para lograr la neutralidad en 2050 de emisiones netas de gases de efecto invernadero, firmas como Nestlé cuentan con un plan estratégico debido a que “nuestras prioridades relacionan la sostenibilidad, futuro y planeta», según el especialista en sostenibilidad ambiental de Nestlé España, Pedro Ruiz. Entre otras acciones, esta compañía está eliminando las pajitas de plástico y cuenta con la misión de alcanzar el 100% de envases reutilizables o reciclables en 2025.