La Economía Circular sigue la ruta del dinero

Por: Jesús Castañeda Mayurí

Follow the money” es un eslogan popularizado por la película de 1976 “Todos los hombres del presidente”, la cual sugiere que la corrupción política puede salir a la luz al examinar las transferencias de dinero entre los partidos. Esta relevante frase de “sigan la ruta del dinero y vean dónde los conduce” puede acondicionarse, desde otro ángulo, a lo que están mirando las principales administradoras de fondos y gestoras de activo del sistema económico global. Si hay dinero hay negocio. Si la economía circular o cualquier otro modelo sirve para generar crecimiento económico, entonces, sigamos conversando sobre ello, podría decirse. Aquí ponemos en el aparcamiento el reclamo de responsabilidad social e integridad que es fundamental, pero se ha movido muy lento estos últimos años.

El cambio de la matriz energética, los nuevos caminos de inversiones verdes, la promoción de sistemas de innovación para la lucha contra el cambio climático y la búsqueda de enfoques circulares en la economía global solo se verán acelerados y dinamizados si hay resultados económicos positivos de por medio. Sino es así, será muy común la resistencia, como ha venido ocurriendo, desde hace mas de 50 años, al enfoque ambiental de desarrollo sostenible.

Nunca antes en la historia moderna de la economía, se ha podido demostrar que es un buen negocio invertir en energías renovables o sistemas circulares. La resistencia de las grandes corporaciones y administradoras de fondos y activos, ahora van por una transición justa. Ya no cuestionan el nuevo modelos de circularidad y cambio de matriz energética. Aun hay demasiado despliegue operativo e infraestructura dependiente de carbón, petróleo y gas que no puede reemplazarse de la noche a la mañana. Y ésto es lo que ahora les preocupa.

El último informe de la Fundación Ellen MacArthur “Financing the circular economy: Capturing the oppotunity que narra acerca de cómo está sucediendo la transición hacia la economía circular; así como las potencialidades de crecimiento por sector, confirma la tesis de que la transformación del modelo productivo está cada vez más cerca. Ahora los principales gestores de activos y bancos respaldan la economía circular, y ello le brinda a este modelo, la oportunidad de despegue y velocidad de crucero.

“Este oportuno informe destaca las oportunidades que presenta la economía circular para los inversores que buscan crear valor a largo plazo y el crecimiento que ya estamos viendo en este mercado. El informe se publica ya que en BlackRock hemos sido testigos de un fuerte crecimiento en nuestro fondo de economía circular desde su lanzamiento hace menos de un año, lo que demuestra el apetito de los inversores en el mercado ”, afirma Sir Robert Fairbairn, Vice Chairman de BlackRock, la principal gestora de activos del mundo .

Como informa la Fundación, más de 30 directores ejecutivos y altos ejecutivos de los principales administradores de activos y bancos que representando más de USD 18 billones en activos bajo administración, respaldan este último informe de investigación, Financiamiento de la economía circular – Aprovechando la oportunidad .

Los patrocinadores del informe incluyen a BlackRock, Barclays, Citi, Credit Suisse, el Banco Europeo de Inversiones, el negocio internacional de Federated Hermes, Goldman Sachs, HSBC, LGIM, Lloyds Banking Group, ING, Intesa Sanpaolo, JPMorgan Chase, Morgan Stanley, Rabobank, Standard Chartered y UBS, todas ellas, que siguen la ruta del dinero.

El informe , publicado hace algunos días ofrece un nuevo análisis que destaca el rápido crecimiento de la financiación y la inversión en la economía circular. Presenta las oportunidades de inversión, banca y seguros, y pide al sector financiero que aproveche todo el potencial escalando la economía circular en colaboración con gobiernos y empresas.

“Este crecimiento de la inversión en la economía circular es, en parte, el resultado de la comprensión cada vez mayor del papel central que puede desempeñar la economía circular en la lucha contra el cambio climático y otros problemas ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). Nuestro informe, Cómo la economía circular aborda el cambio climático , publicado en septiembre de 2019, mostró que si se adoptara la economía circular en solo cinco sectores clave (acero, aluminio, cemento, plástico y alimentos), las emisiones anuales de gases de efecto invernadero podrían disminuir en 9.3 mil millones de toneladas de CO2e en 2050, lo que equivale a eliminar todas las emisiones del transporte a nivel mundial” afirma la Fundación.

Andrew Morlet, director ejecutivo de la Fundación Ellen MacArthur afirma, por ejemplo: “Hemos visto un enorme crecimiento en la financiación de la economía circular durante los últimos tres años, con los principales actores capitalizando su potencial de creación de valor al tiempo que cumplen sus objetivos de cambio climático. Los inversores, los bancos y otras empresas de servicios financieros pueden desempeñar un papel fundamental a la hora de escalar rápidamente la economía circular al ayudar a las empresas a realizar este cambio y, al hacerlo, aprovechar nuevas y mejores oportunidades de crecimiento “.

Según el informe, el mercado de financiación de la economía circular está despegando, con un fuerte aumento de la actividad en los últimos 18 meses. Cada vez más reconocida como una parte crucial de la solución al cambio climático y otros problemas ESG, la economía circular también ofrece importantes oportunidades para un nuevo y mejor crecimiento. Ahora es el momento de que las finanzas capitalicen esta transformación industrial y ayuden a escalar la economía circular.

La pregunta, entonces, ya no es si el cambio climático y otros asuntos ESG son importantes para el sector de servicios financieros, sino cómo los abordará. Aquí, como ya hemos mencionado, aun hay pequeñas resistencias y cuestionamientos por los tiempos de transformación del modelo. La economía circular es una parte crucial de la respuesta a estas preguntas.

Pasando del modelo lineal extractivo actual de “toma-produce-desperdicia”, la economía circular ofrece una visión positiva de una economía en la que los productos están diseñados para ser reutilizados, reparados o reconvertidos, y los sistemas naturales se regeneran. La economía circular, entonces, puede ayudar a cumplir los objetivos climáticos globales transformando la forma en que producimos y usamos los bienes.

Hallazgos empíricos confirman que depender únicamente de la eficiencia energética y cambiar a la energía renovable solo abordará el 55% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI). Al adoptar prácticas circulares, podemos reducir una proporción significativa del 45% restante. Por ejemplo, hacer circular productos y materiales, en lugar de producir otros nuevos, puede ayudar a reducir la demanda de energía, al mantener la energía que se utilizó para fabricarlos. En agricultura, la adopción de principios circulares es una forma eficaz de secuestrar carbono en el suelo

La investigación sugiere que si se adoptara un enfoque circular en solo cinco sectores (acero, aluminio, cemento, plástico y alimentos), las emisiones anuales de GEI se reducirían en 9.300 millones de toneladas de CO2e en 2050, lo que equivale a la reducción que se podría lograr al eliminar todas las emisiones del transporte a nivel mundial. De esta forma, la economía circular puede jugar un papel importante en la gestión de los riesgos relacionados con el clima.

La implementación de una economía circular también puede ayudar a abordar otros problemas de ESG. Por ejemplo, una economía circular mejora la biodiversidad al reducir la necesidad de extracción de recursos y regenerar las tierras agrícolas. Además, se estima que una economía circular podría crear más de medio millón de puestos de trabajo para 2030 solo en Gran Bretaña, en actividades como reventa, remanufactura y reciclaje