Gran sector empresarial pide consenso para afrontar la crisis

Por: MIGUEL ÁNGEL NOCEDA, Madrid 

Exigencia de consensos amplios, defensa del diálogo social, atención primordial a la seguridad jurídica y la certidumbre fiscal, impulso de las reformas (sobre todo la educativa) y no desmontar lo que ya funciona, apoyo a la iniciativa privada y a la colaboración públicoprivada, concertación europea, reivindicación de los ERTE como instrumento eficaz para el empleo… Los empresarios que participaron ayer en Empresas españolas liderando el futuro -la cumbre empresarial que organiza la CEOE- subrayaron un amplio abanico de retos que hay que encarar para reactivar la economía tras la crisis sanitaria.

«Las empresas son las que tienen que liderar el futuro y poner en marcha la reconstrucción económica y social del país. Venimos con ganas constructivas y a sumar con un sentido de Estado y un compromiso con España en un contexto europeo», subrayó el presidente de la patronal, Antonio Garamendi, en la presentación de esta cumbre sin precedentes que comenzó ayer y que se celebrará hasta el 24 de junio, con la participación de más de 130 empresarios y ejecutivos de los grandes grupos españoles.

El programa de esta cumbre se desarrolla por mesas sectoriales. En la primera jornada participaron entidades financieras, compañías energéticas y transportistas energéticos. La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, colocó como prioridad el mantenimiento y la generación de empleo y defendió la contribución de los ERTE. «Cualquier iniciativa o política pública debe pasar por la creación de empleo, si no habría que repensarla», señaló antes de decir que cualquier política de Estado debe permitir avanzar mediante el diálogo social, mirando el mundo que la pandemia ha acelerado (la revolución digital) y con un sistema tributario del siglo XXI. La banquera cántabra propuso, además, lanzar un plan de choque enfocado al turismo y la hostelería, por un lado, y a la compra de vivienda sostenible para jóvenes, que en su opinión podría generar 1,7 millones de empleos.

También defendió las virtudes de los ERTE y la necesidad de extenderlos Carlos Torres Vila, presidente del BBVA. Además, añadió que hay que aprovechar los recursos para avanzar en el desarrollo y alcanzar el consenso para desarrollar reformas duraderas, sobre todo en educación y formación y en el mercado de trabajo, así como lograr una fiscalidad eficiente que apoye la iniciativa privada como principal instrumento para mejorar la inversión y crear empleo y revisar las cuentas públicas y el déficit estructural. Torres cree también crucial una respuesta europea única, con programas de recuperación comunes. En ese sentido, pidió avanzar en la unión bancaria.

Precisamente en este punto comenzó su intervención Jordi Gual, presidente de CaixaBank, que alabó las medidas de liquidez «muy agresivas» del Banco Central Europeo (BCE) para estimular la economía y el paquete de ayudas de la UE, que según él «no debe ser considerado como de solidaridad, sino como necesario para salir todos juntos; si a Alemania le va bien a España le va bien y al revés». Es, según dijo, «el embrión» de la unión fiscal. Gual cree que hay que aprender de la experiencia de estos meses para perseguir un sistema productivo más robusto y sostenible, mayor previsión y control de riesgos, mirar Europa como solución y concertación y enfatizar la necesidad de buscar el consenso generalizado con el objetivo de crear riqueza y acabar con un paro que tildó de «inaceptable». La unión bancaria es para José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, la mejor arma para asegurar las condiciones de financiación y competitividad de la economía. El ejecutivo vizcaíno, que reclamó a las autoridades contrastar bien las medidas sobre teletrabajo antes de legislar sobre él, destacó la importancia de que la Administración aporte seguridad jurídica, asentar las condiciones que permitan la inversión de las empresas y fomentar el empleo mediante la formación.

Tras reconocer el fuerte impacto de la crisis en la rentabilidad del sector financiero, reseñó que «el desarrollo requiere que los bancos sean rentables; si no hay rentabilidad, no habrá capital y no podrá financiarse a las familias y a las empresas», por lo que imponer más impuestos al sector bancario es «muy contraproducente».

Estar al lado de las empresas fue uno de los mensajes que lanzó Josep Oliu, presidente del Banco Sabadell, para quien es fundamental estar en consonancia con los poderes públicos para desarrollar los ERTE y facilitar moratorias en las hipotecas. A su juicio, es preciso un marco estable tanto para desarrollar la formación como para movilizar las inversiones, en las que defendió el modelo público-privado como una de las lecciones que ha dejado esta crisis. José Luis Aguirre, presidente de Ibercaja, coincidió en este punto con Oliu y reclamó, además de fomentar esa colaboración público-privada, respaldar una fiscalidad homogénea y apoyar el crecimiento de las empresas y la exportación.

Transición energética
Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, pidió «marcos predecibles y atractivos que ofrezcan seguridad jurídica» para fomentar la inversión y aprovechar la transición energética. Poniendo como ejemplo las experiencias de Alemania y Francia, el ejecutivo de Salamanca recalcó que se están haciendo rebajas de la presión fiscal para atraer inversiones. En ese sentido, acentuó la necesidad de una fiscalidad verde que se ajuste al principio de que «el que contamina paga» y que los fondos se destinen a rebajar la factura. Asimismo, Galán exigió revisar el modelo del mercado eléctrico, agilizar los procesos administrativos para proyectos energéticos, incrementar los apoyos a I+D+i, eliminar el límite máximo de inversión en la red, formar los equipos profesionales y diseñar políticas industriales que fomenten el desarrollo industrial nacional.

José Manuel Entrecanales, presidente de Acciona, se detuvo en exigir la eliminación de trabas burocráticas y crear un entorno de confianza y, sobre todo, acabar con el clima de crispación política como elemento imprescindible para superar la crisis, en la que a su juicio es vital la participación del sector privado. Por su parte, José Bogas, consejero delegado de Endesa, insistió en la importancia que alcanza la colaboración público-privada para potenciar el crecimiento. «Funciona y es más importante que cualquier comité de sabios», dijo. En opinión de Bogas, que pidió no revertir las reformas estructurales acometidas durante la anterior crisis, la respuesta a la crisis tiene que permitir acelerar los objetivos de la transición ecológica y no tomar medidas como la subida de impuestos.

Tomó el relevo Antonio Brufau, presidente de Repsol, quien hizo una defensa a ultranza de la industria. Advirtió de que un cambio brusco puede dañar el tejido productivo, por lo que recomienda actuar con contundencia, pero sumando la industria nueva a la que ya hay. Para el ejecutivo de Mollerusa, que resaltó el turismo, la construcción, el inmobiliario y el automóvil -recalcó la necesidad de un plan impulsor que incluya al eléctrico- como los sectores tractores, hay que pensar en medidas que «de verdad generen empleo y de calidad». «El reto de la descarbonización es tan colosal que vamos a necesitar todas las tecnologías», completó. Terminó sentenciando que «la mejor energía es la que no existe».

Francisco Reynés, presidente de Naturgy, basó su discurso en que España es un país para invertir y que para ello se necesita concordia que permita mantener el sistema sanitario y mejorar el educativo y la seguridad ciudadana. El presidente de Naturgy habló de la importancia de que España sea un país fiable con una fuerza laboral con alta capacitación, así como flexibilidad laboral y un marco regulatorio estable. En ese sentido, se detuvo en la transición energética como catalizador de una inversión que cree valor económico, mejore el bienestar y sea comprometida con la sociedad.

Miguel Antoñanzas, presidente de Viesgo y del Club Español de la Energía, pidió eliminar trabas para las inversiones tras elogiar el plan de energía y clima. Terminaron la jornada los presidentes de las operativas del sistema: Antonio Llardén (Enagás), Beatriz Corredor (Red Eléctrica) y José Luis López de Silanes (CLH). Los tres resaltaron la importancia de la logística en el transporte de hidrocarburos, gas y electricidad, sector en el que Corredor reclamó reducir los tiempos en los que se tramitan los procesos para realizar una inversión.

Las frases de los directivos sobre la recuperación
Antonio Garamendi (CEOE). «Son las empresas españolas, es la iniciativa privada la que realmente tiene que liderar nuestro futuro y volver a poner en marcha nuestro país».

Pablo Isla (Inditex). «Para afrontar esta crisis no hay soluciones mágicas ni fáciles. El plan de recuperación es muy complejo, con muchas variables, y va a exigir mucha disciplina, constancia, rigor, imaginación, audacia, madurez; va a exigir un comportamiento de muchísima responsabilidad por parte del Gobierno, de los partidos políticos, de las empresas, de los sindicatos, de todos los ciudadanos.

Juan Roig (Mercadona). «Estamos convencidos de que si hay empresarios y emprendedores honestos hay empresas. Si hay empresas generarán beneficio e invertirán en empleo. Si hay empleo hay riqueza. Y si hay riqueza y sabemos gestionarla adecuadamente habrá mucho bienestar».

Ana Botín (Santander). «Los empleos los crean las empresas, y por eso, esa otra cara de la moneda, de la priorización del empleo, es cuidar de las empresas y propiciar que crezcan, que inviertan y que puedan innovar. Por lo tanto, cualquier iniciativa o política pública que vayamos a desarrollar debería pasar un examen muy simple: cómo va a ayudarnos a crear tejido empresarial y empleo. Y si la respuesta no es un profundo sí habría que repensarlas porque no tenemos muchas oportunidades que desperdiciar.

Carlos Torres (BBVA). «Hemos de fomentar la inversión privada de empresas globales, medianas y pequeñas, de las start-ups, de los autónomos. Empresas, todas ellas, que crean riqueza y generan puestos de trabajo».

Jordi Gual (CaixaBank). «Lo que hemos de hacer entre todos es conformar una política económica y unas actuaciones empresariales que permitan que esta recuperación gane tracción y se consolide. Es una tarea en la que hemos que participar todos: las empresas, los ciudadanos, las Administraciones públicas, en un espíritu de unidad.

José Ignacio Goirigolzarri (Bankia). «Si no hay rentabilidad en la banca, no habrá capital y no podrá financiarse a las familias y a las empresas».

Josep Oliu (Sabadell). «Lo que hoy más necesitamos es un marco de actuación estable y previsible en todos los niveles: en el sanitario, de la educación, de las reglas que se van a imponer en nuestras empresas para recuperar la normalidad».

José Luis Aguirre (Ibercaja). «El sector financiero tiene mucha más solvencia y hoy es parte de la solución de esta crisis».

Ignacio Sánchez-Galán (Iberdrola). «Debemos aprovechar los recursos que la UE nos puede proporcionar para transformar nuestra economía y nuestro modelo energético hacia otro más electrificado, sostenible y competitivo, un modelo que cree empleo estable y de calidad y que sirva de tractor a otros sectores».

José Manuel Entrecanales (Acciona). «Es preciso la eliminación de trabas burocráticas, crear un entorno de confianza y, sobre todo, acabar con el clima de crispación política».

Antonio Brufau (Repsol). «Hay que actuar con contundencia, pero sumando la industria nueva a la que ya hay. Tenemos que apoyar la industria de España, la pequeña, la mediana y la grande».

Francisco Reynés (Naturgy). «España es un país para invertir y para ello se necesita concordia».

Miguel Antoñanzas (Viesgo). «Desde el sector energético pensamos que la recuperación debe estructurarse con una visión de largo plazo para ganar la otra batalla global que tampoco entiende de fronteras: la lucha contra el cambio climático».

José Bogas (Endesa). «La colaboración público-privada funciona y es más importante que cualquier comité de sabios

Artículo publicado en El País

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