El plan de Aquaservice para ser neutro en carbono

Aquaservice, referente de la distribución de agua embotellada en España al cliente final, apuesta por la sostenibilidad en todos sus ámbitos

Actualmente, buena parte de las empresas apuestan por la economía circular en su operativa. Es una manera de reducir al máximo los residuos que se generan, dando a algunos de ellos un valor añadido que les confiere una nueva utilidad. Es un esquema muy sencillo en apariencia y que va un paso más allá del reciclaje, pero que exige un compromiso serio y prolongado por parte de las compañías y, en algunos casos, una cierta reconversión de su actividad para integrar esta dinámica en su día a día.

Todos podemos beneficiarnos de este esquema. Y es que esta filosofía no solo repercute de forma positiva en las firmas que la ponen en práctica, sino en el medio ambiente y, por extensión, en la sociedad en su conjunto. Seguir esta hoja de ruta de la sostenibilidad es un objetivo que marca la diferencia en el día a día. Por eso, empresas como Aquaservice, cuyo negocio se articula en torno al agua, han primado esta concepción desde su inicio hasta hoy, un momento en el que estos criterios verdes guían sus decisiones y a los que se ha adaptado de una forma orgánica, natural, dado que es una empresa que ya nació con estas preocupaciones y que por tanto, puede considerarse ‘nativa’ en este ámbito.

Y eso se nota en el día a día. La compañía afincada en Paterna (Valencia) es el referente en cuanto a distribución de agua mineral y bebida refrescante con dispensador en España, tanto en casa como en oficinas. Se trata no tanto de ‘vender’ el agua, sino de ofrecer un servicio que, como apunta su CEO y cofundador, Alberto Gutiérrez, «coloca a las personas en el centro, tanto a los clientes como a las que forman parte de Aquaservice».

«Hemos incorporado también a la sociedad en este núcleo a los que queremos impactar de forma positiva», añade, «y la forma en la que hacemos esto es cuidando del planeta y siendo una empresa sostenible». La aplicación práctica de este compromiso alcanza todos sus frentes de actividad con metas tangibles y un horizonte concreto: 2030. El objetivo de Aquaservice es que, para ese año, toda su actividad sea neutra en carbono.

Una hoja de ruta sostenible

De momento, la compañía va dando pasos en esa dirección de acuerdo a su plan estratégico: el pasado año redujo sus emisiones un 12% respecto al ejercicio previo y, para este 2021, pretende profundizar en esta línea compensando las emisiones de sus centros de producción, minimizando la cantidad de residuos que se producen y priorizando su reciclaje, como explica su CEO: «Lo más importante es que todo lo que se genere se pueda reciclar. Nosotros estamos ya en una tasa de revalorización que nos acerca para este año a la certificación de residuo cero».

En paralelo, otra de las actuaciones más importantes es la apuesta por las energías limpias para sus instalaciones, en las que ya se ha conseguido que «el 100% de la energía que consumimos venga de fuentes renovables, algunas propias y otras que nosotros compramos a la red», cuenta Gutiérrez.

Primer camión 100% eléctrico

En este modelo de éxito que representa Aquaservice existe implícito un factor de movilidad para alcanzar cualquier punto donde presta servicio a sus más de 400.000 clientes. Esta logística, esta «capilaridad» en el territorio, supone un aspecto en el que la compañía percibió un margen de mejora evidente en cuanto a sostenibilidad dado su tamaño. De hecho, cuenta con 850 vehículos aproximadamente entre comerciales, de servicio o -la mayoría, unos 500-, los que se encargan del transporte de los bidones.

Actualmente la empresa está inmersa en una «apuesta muy fuerte en la electrificación de la flota», como expresa su cofundador, para incorporar «vehículos híbridos o ecológicos con otro tipo de combustión que no sea el diésel». Y para ello, Alberto Gutiérrez cita un dato: «En 2020, de todos los vehículos que se matricularon en España, solo el 4,3% tenían la etiqueta ECO; nosotros matriculamos 61 el año pasado y el 100% tenían esta consideración» e incluso acaba de estrenar su primer camión de reparto de 7,5 tm 100% eléctrico, un hito entre las empresas del sector en nuestro país.

Muy relacionado con ello hay otro factor que incide en la reducción de emisiones que se pretende: lo que Alberto Gutiérrez denomina «supply chain sostenible«. La cadena de suministro de Aquaservice aboga por la cercanía de sus cuatro manantiales respecto al cliente, un planteamiento que consigue que, entre unos y otros, no haya más de 150 kilómetros como media: «Están estratégicamente emplazados para cubrir cada zona: en Virgen del Camino (León) para la zona noroeste; Ribagorza (Huesca) para Aragón y Cataluña; Camporrobles (Valencia) para Levante y la zona centro; y Cogollos de Guadix (Granada) para la zona sur».

Gutiérrez reconoce que, «desde un punto de vista de la inversión, quizá tendría más sentido contar con un único manantial desde el que surtir a toda España» pero nuevamente los criterios sostenibles se ponen de manifiesto en la estructura actual, que permiten «evitar la sobreexplotación de estos recursos, reducir el kilometraje y nuestro impacto en emisiones y, por supuesto, tener una mayor proximidad con los clientes y atenderles mejor».

Reciclaje: las 50 vidas de cada botella

Cuando fue creada la compañía, en 1997, términos como los de economía circular o calentamiento global eran aún muy incipientes o incluso no se habían acuñado, como reconoce Alberto Gutiérrez. Sin embargo, eso no fue obstáculo para que Aquaservice tuviera en cuenta desde el principio la gestión integral del ciclo de vida de sus dispensadores y de las botellas, cuyo formato de 20 litros es el mejor representante de esta visión pionera.

Éstas tienen una duración estimada de unos 50 ciclos, en los que pueden portar hasta 1000 litros de agua. Estas cifras permiten a Alberto Gutiérrez concluir que «la base de su modelo de negocio es la economía circular», más aún si es la propia empresa la que mantiene en todo momento la propiedad de los envases y de los dispensadores. Esto permite a la firma «garantizar que el 100% de las botellas se reciclen al finalizar su vida útiL» así como de «alargar el tiempo de uso de los dispensadores, reacondicionándolos para que puedan ser usados por otros clientes o, si no se puede, asegurarnos de que se reciclen las piezas que se puedan».

En el fondo, este servicio de poner en la casa o la oficina del cliente una botella de agua es, salvando las distancias, «un concepto muy antiguo, casi como el del lechero», bromea Gutiérrez. Pero, tal vez por lo que tiene de tradicional esta actividad, se destaque aún más el éxito que supone actualizar esta dinámica a las necesidades actuales de la sociedad. A ello ayuda el compromiso medioambiental de la empresa y también la tecnología, que aporta soluciones para ser más eficientes en todos los ámbitos y conquistar, poco a poco, la meta de ser neutros en carbono.

Por: Gabriel Morales, El Español – invertia