El auge del “on line” y las “dark stores”

Por: Jessica Nieto

“Estamos ante el gran problema global de la historia del retail». Así de contundente es Laureano Turienzo, presidente de la Asociación Española del Retail (AER) sobre la crisis que está viviendo el sector a raíz de la Covid-19 que ha obligado a cerrar a más de 100 millones de tiendas en el mundo. Aquellas que no tenían presencia digital ven ahora peligrar su supervivencia.

Por ello, cree que en 2030 veremos una convivencia del modelo físico y online. “La gran diferencia con la actualidad será que la mayoría de las negocios del mundo, por muy pequeños que sean, estarán digitalizados», apunta Turienzo.

Esta crisis ha sido una prueba para el e-commerce. “Muchos clientes han probado el canal online y han descubierto beneficios como la comodidad a los que ya no están dispuestos a renunciar», señala Pablo de la Rica, responsable del área de Retail Knowledge de la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (Aecoc).

El coronavirus no ha creado e-commerce, pero sí ha acelerado su implantación. Antes de la pandemia, las marcas ofrecían la venta online como una alternativa a los servicios físicos, una opción más para elegir. Sin embargo, el miedo a salir y exponerse al virus intensificó la compra por internet, provocando saturaciones en las webs y roturas de stock. Según Nielsen, en la primera semana de confinamiento de los españoles, el canal online creció un 46,4% respecto al mismo periodo del año anterior.

La posibilidad de comprar online, algo que en la era precovid era un valor diferencial, a partir de ahora se va a considerar un deber. “El cliente ha perdido el temor a utilizar el canal que considere más adecuado en cada momento. Y los retailers tienen que prepararse para dar un servicio a la altura de sus expectativas», dice María José Domínguez, del departamento de Márketing de Moinsa.

Las empresas están obligadas a repensar toda la cadena de valor. Ya no se trata solo de automatizar y digitalizar procesos, sino también de adaptar los espacios físicos a este nuevo modelo, respetando todas las medidas de seguridad que se han implantado por la crisis sanitaria. Así, los circuitos de tránsito obligatorio en una única dirección, la tecnología para controlar los aforos y las colas en los mostradores e, incluso, los sistemas para pagar directamente desde el móvil o el carro de la compra son medidas que ya se están tomando y continuarán en las tiendas del futuro.

Asimismo, la distribución y logística también jugarán un papel esencial para garantizar este auge del e-commerce. Para garantizar los suministros, muchas tiendas del centro de las ciudades se convertirán en almacenes o dark stores con ciertos niveles de automatización para poder dar salida las peticiones del comercio online.

Artículo publicado en El Mundo.Extra

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