Comercio de proximidad enfrenta mejor las consecuencias de la pandemia.

Los datos del INE vienen a corroborar los de las principales consultoras de gran consumo, que han resaltado en las últimas semanas la mayor resistencia del comercio de proximidad a la hora de encarar la caída del consumo de las familias. Grandes superficies y centros comerciales tienen más problemas para atraer a los consumidores”.

Las ventas del comercio minorista bajaron en julio el 3,7% respecto del mismo mes del año pasado, con lo que este indicador interanual encadenó su quinto mes consecutivo a la baja tras el estallido en marzo de la pandemia del covid-19, según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Pese a ello, la recuperación de la actividad comercial tras el cierre por la pandemia en el primer trimestre se produce de manera clara y progresiva, pero con pocas esperanzas de un alza que permita enmendar el cierre anual. En términos mensuales, el comercio minorista aumentó la facturación en julio el 1,1% en plenas rebajas de verano para muchos comercios. Con este avance mensual, el comercio minorista encadenó tres meses consecutivos de aumentos en su facturación, aunque el de julio ha sido el más moderado de los tres, pues en mayo y junio se registraron aumentos del 19,4% y del 17,7%, respectivamente.

El INE destacó que «con respecto a junio se observa un mayor dinamismo del pequeño comercio, con crecimientos del 2,8% en empresas unilocalizadas y del 3,1% en pequeñas cadenas. Por el contrario, grandes cadenas (1,2%) y grandes superficies (0,9%) reducen las ventas». Esos datos del INE vienen a corroborar los de las principales consultoras de gran consumo, que han resaltado en las últimas semanas la mayor resistencia del comercio de proximidad a la hora de encarar la caída del consumo de las familias. Grandes superficies y centros comerciales tienen más problemas para atraer a los consumidores.

Las ventas minoristas son las realizadas por los comerciantes directamente a los consumidores y son un un indicador clave para evaluar la situación general de la economía, especialmente en demanda y empleo. Los índices desestacionalizados permiten analizar el sector una vez eliminados todos los efectos de calendario. Una evolución positiva en términos mensuales muestra recuperación, pero la comparación con el mismo mes del año anterior refleja un elemento también fidedigno para describir la situación económica general.

TURISMO
Comparando con el mes de julio del año pasado, los datos del INE reflejan el impacto de las restricciones de movilidad y el desplome de la llegada de turistas extranjeros. La estadística corrobora que el mantenimiento del teletrabajo en las empresas y el descenso del turismo son un lastre para la actividad comercial, especialmente en el centro de las ciudades. Por comunidades, las ventas bajaron en tasas anuales en 12 y subieron en cinco, influidas por el cambio de comportamiento del turismo y el desplome en la llegada de viajeros internacionales. Así, las únicas autonomías en las que las ventas se incrementaron fueron Asturias (2,3%), País Vasco (1,9%), La Rioja (1,9%), Castilla-La Mancha (0,8%) y Galicia (0,5%), regiones por las que se decantaron un mayor número de viajeros que residen en España. Sin embargo, las comunidades dependientes del turismo extranjero fueron las que más sufrieron, con retrocesos del 14,8% en Baleares, del 13,2% den Canarias, del 5,5% en Catalunya y del 5,1% en Andalucía.

El empleo cayó en todas las comunidades autónomas, lideradas también por las más turísticas: Baleares (11,4%), Canarias (5,8%) y Andalucía (4,3%).

Por productos, la rúbrica de equipo personal (21,9%) sigue manteniendo la mayor bajada en tasa anual, mientras que equipo del hogar (6,1%) registra el mayor aumento (las tiendas de decoración y similares incrementan las ventas).

El comercio on line presenta un incremento anual del 19,9%. «No obstante, con la nueva normalidad pierde fuerza y desciende un 25,7% respecto a junio», destaca el informe del INE.

Artículo publicado en El Periódico de Cataluña