BlackRock se opone al plan climático de 240 empresas

BlackRock avisa a 240 empresas de las que es accionista de que se opondrá y votará en contra de sus planes estratégicos durante 2021 si no cambian su política de sostenibilidad.

La mayor gestora del mundo es también el principal accionista de muchas de las grandes empresas a nivel internacional, y como tal, está ejerciendo una participación activa en los consejos para influir sobre sus politicas relacionadas con el medio ambiente.

El gigante estadounidense que mueve más de 7,8 billones de dólares, ha detectado entre sus inversiones hasta 440 empresas que registran elevadas emidiones de carbono.Y a algo más de la mitad de ellas les exige un ´progreso significativo’ para seguir apoyando sus planes estratégicos en los consejos.

»Si no mejora alguna serie de medidas que como accionistas consideramos relevantes,vamos a votar en contra en temas estratégicos, por ejemplo en puntos clave en orden del dia de los consejos o en nombramiento de consejeros», explica Aitor Juregui, responsable para España y Portugal de BlackRock.

Hasta este año BlackRock nunca habia ejercicdo una participación tan activa en los consejos de las empresas en las que está invertido.En lo que va de año, de hecho, ha intensificado sus diálogos con las compañias: la gestora se ha sentado con 2020 empresas frente a las 1458, con las que se vio durante 2019.

Este semestre, BlackRock ha votado en contra de la dirección de 62 empresas(frente a 53 votos en contra hasta junio), cuando las compañías habían registrado un progreso que consideraban insuficiente a la hora de integrar el riesgo climático en sus modelos de negocio.

Todo se ha acelerado este año después de que Larry Fink, consejero delegado de la gestora, asegurase en su carta a inversores este año que BlackRock colocaba »la sostenibilidad en el centro de nuestro enfoque de inversión».

A raíz de esto, el factor medioambiental ha adquirido mayor peso, pero no es el único en el que BlackRock está poniendo el foco. También eleva la presión en aspetos sociales,»como la diversidad, la formación de los empleados, las políticas de pensiones complementarias o en cómo la empresa se compromete en el mercadom en el que opera».

Si no está de acuerdo con esas politicas, también se opone a los planes estratégicos, a través de su voto en los consejos, que en algunos casos puede resultar determinante, por el peso que tiene en el accionariado.

Inversor a largo plazo

Por ejemplo, la gestora tiene una participación superior al 3% hasta en 19 de las 35 compañias que componen el Ibex 35,Amadeus,BBVA,MasMóbil,Bankinter y Santander son sus mayores participadas en España.

El voto en contra de la dirección como medida de presión, no implica una desinversión en la compañia.»Somo un inversor activo, no activista». Somos inversores a largo plazo y esperamos cambios en las compañías en el largo plazo.Pese a que votemos en contra, en ocasiones seguiremos invertidos en esas empresas.Tenemos la responsabilidad de representar los intereses de nuestros inversores, sobre todo en las compañías en las que tenemos más peso», explica Jauregui.

El compromiso de BlackRock con la sostenibilidad va más allá de su papel activo en las compañías en las que invierte.

Entre otras acciones, este año ha lanzado 93 nuevos fondos sostenibles;ha registrado 39.000 millones de euros de entradas netas durante el año en este tipo de productos y está a punto de alcanzar los 150 ETF sostenibles, que supondrá duplicar la cifra que tenía a cierre de 2019.

BlackRock quiere hacerse con una todavía más relevante parte del pastel de los 25 billones de dólares a nivel internacional que ya mueven los fondos ESG en todo el mundo.Según una encuesta que la gestora acaba de realizar a más de 425 inversores en todo el mundo, este tipo de inversión se va a duplicar en tres/cinco años(desde el 18% actual hasta suponer el 37% de los activos totales en fondos).

De acuerdo a la misma encuetsa, BlackRock estima que las estrategias de renta fija y las alternativas tirarán de la inversión sostenible en los próximos años.Además prevé un mayor peso del componente climático y social en las nuevas inversiones, frente al de gobernanza,que cuenta con el estándar más elevado. 

Fuente: Expansión https://www.expansion.com/