Barcelona atrae talento y promueve innovación.

Uno de los desafíos de las ciudades cosmopolitas como Barcelona es crecer ordenadamente, diseñando y desarrollando una estrategia de urbanización que se sintonice con su propia sostenibilidad. Para ello atraer talento y promover la innovación es clave.

La gestora de inversión inmobiliaria Savills IM elabora anualmente el informe ‘Dynamic Cities’ en el que evalúa el potencial de crecimiento de 130 ciudades europeas, a través del análisis estadístico de 60 indicadores.

El informe considera que el grado de “dinamismo” de una ciudad determinará su capacidad para atraer talento, promover la innovación e incrementar la productividad y la riqueza, lo que indefectiblemente impulsa el mercado de inversión inmobiliaria.

El urbanismo puede favorecer la configuración de un espacio económico y social que fortalezca el tejido empresarial y genere puestos de trabajo de calidad.

Londres lidera el ranking pese al Brexit, seguido de París, Cambridge y Berlín. No obstante, ha sido Barcelona la ciudad que ha dado la gran sorpresa de la edición de este año, al experimentar una de las mayores subidas en el ranking, escalando 7 puestos y situándose en la 14ª posición.

Uno de los principales catalizadores de la evolución de Barcelona en el ranking ha sido su desempeño en la categoría de ‘Inclusión’, donde nuestra ciudad ha obtenido el tercer puesto, por cuestiones tales como su capacidad para promover la diversidad. Un dato significativo en este sentido es que el 26% de los barceloneses tiene perfil internacional.

El papel de Barcelona Tech City, la asociación privada sin ánimo de lucro impulsada por emprendedores locales, está resultando clave para posicionar Barcelona como uno de los principales hubs tecnológicos internacionales. 

‘Innovación’ es otra de las categorías en la que Barcelona destaca; un valor favorecido por el carácter emprendedor de nuestra sociedad. El distrito 22@, inicialmente concebido como un proyecto de renovación urbana, y plenamente consolidado como distrito de negocios a día de hoy, constituye un ejemplo de cómo el urbanismo puede favorecer la configuración de un espacio económico y social que fortalezca el tejido empresarial y genere puestos de trabajo de calidad.

La personalidad moderna de Barcelona se ha proyectado en la industria digital y tecnológica, que ha encontrado en nuestra ciudad un lugar idóneo para implantarse. Barcelona está jugando bien las bazas para captar este tipo de empresas, gracias a su capacidad de atraer talento internacional y la configuración de un ecosistema digital muy bien organizado a nivel local.

En este sentido, el papel de Barcelona Tech City, la asociación privada sin ánimo de lucro impulsada por emprendedores locales, está resultando clave para posicionar Barcelona como uno de los principales hubs tecnológicos internacionales.

Sin duda, Barcelona tiene muchos retos y muchos aspectos por mejorar, pero también es justo valorar el reconocimiento que nuestra ciudad obtiene a nivel internacional, gracias a su legítima ambición de desempeñar un papel de liderazgo.

Para leer la revista completa: Visión 2020 Barcelona [pincha aquí]

Artículo tomado de la página web de Savills-Aguirrenewman España

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