Los 4 pilares de la inversión de impacto

Ideas de expertos:  Arnau Gil, Senior Associate en Phenix Capital Group

Arnau Gil, Senior Associate en Phenix Capital Group, repasa las características de un formato de inversión que, sin renunciar al retorno financiero, busca otros indicadores positivos en los proyectos que impulsa

La sabiduría popular asegura que el dinero no da la felicidad, pero ayudan a conseguirla. Del mismo modo se podría decir que el dinero no resuelven todos los problemas del mundo, pero sí ayudan a encontrar muchas soluciones. Esta es la filosofía de la inversión de impacto , un modelo que ha explotado con fuerza la última década en busca de algo más que dinero en la financiación de proyectos empresariales. Arnau Gil , Senior Associate en Phenix Capital Group, ha repasado sus aspectos fundamentales en uno de los Desayunos de financiación de ACCIÓN .

“En los últimos 5 años han crecido mucho las inversiones institucionales con voluntad de impacto “, asegura Gil mientras repasa el incremento de proyectos en esta línea entre 2015 y 2019: un 25% más con capital proveniente de fundaciones, un aumento del 19 % en iniciativas con fondos de family offices o un 16% de proyectos financiados con capital de instituciones financieras. “Esto hace que haya muchas más soluciones y emprendedores con capital disponible”, celebra.

Buena parte de la responsabilidad en el aumento de proyectos de inversión con impacto puede atribuirse a la creciente conciencia y demanda global sobre la necesaria sostenibilidad del ecosistema en todas sus vertientes. Una realidad que representan con claridad los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.

Ahora bien, no todos los ODS reciben la misma atención por parte de los inversores que buscan impacto . “Dominan mucho los objetivos centrados en infraestructuras, cambio climático y energía porque tienen una escalabilidad más grande”, reconoce Arnau Gil. “A veces el problema es que las soluciones son demasiado pequeñas para obtener los retornos que requieren estos fondos tan grandes”, añade.

Después de todo, no se puede olvidar que la inversión de impacto no es una forma de filantropía, sino más bien una voluntad de dar un valor añadido a las inversiones tradicionales. En definitiva, una inversión que “busca el retorno financiero y, a la vez, un impacto social o ambiental positivo”. En este sentido, Arnau Gil detalla los 4 pilares de la inversión de impacto:

  1. Intencionalidad . Son inversiones que no sólo miran el modelo de negocio, sino que tienen una intención deliberada de buscar algo más allá de lo puramente monetario, atendiendo y valorando otros activos.
  2. Mensurabilidad . Es muy importante entender que todas las inversiones tienen un impacto, pero siempre hay un momento en que los actores del mercado estandarizan un tipo de actuación cada vez más usual. Esto es lo que ha pasado con la inversión de impacto, que tiene la idea de fondo de la rendición de cuentas.
  3. Retornos financieros . Son innegociables y es lo más importante para poder captar capital privado. Los grandes problemas estructurales no se pueden solucionar sólo con capital público y por eso hay que ir más allá de la filantropía y encontrar modelos de negocio que buscan un retorno social y ambiental sin perder el económico.
  4. Aplicable a muchas clases de activos . La inversión de impacto puede surgir desde prácticamente todas las modalidades de inversión: capital riesgo, semilla, de crecimiento, deuda privada, etc. Hay muchas maneras de estructurar una inversión de impacto.

Sin embargo, Gil también expone las 5 barreras de entrada más recurrentes para este tipo de inversiones. Hechos, ideas o creencias seguir corrigiendo para garantizar la expansión de las inversiones con impacto:

  1. Satisfacción con el que ya se ha obtenido . Una vez un fondo de inversión llega a la fase de liquidación hay el riesgo de que, satisfechos con los resultados, no tengan incentivos buscar nuevos proyectos.
  2. Percepción que se deberán sacrificar parte de los beneficios . A menudo esta idea es uno de los grandes frenos a la hora de trabajar en proyectos de impacto.
  3. Dudas sobre cómo se mide el impacto . No siempre resulta sencillo establecer unos indicadores claros sobre el impacto social o ambiental que genera este tipo de inversiones.
  4. Dudas sobre sufrir greenwashing . La inversión de impacto se puede intentar aprovechar para determinados actores como una medida de limpiar la conciencia o ciertas actuaciones previas.
  5. El desconocimiento . Aunque se trata de un tipo de inversión fuerza novedoso que requiere ampliar su difusión para atraer más capital y proyectos disponibles.
Fuente: gencat