Bruselas quiere controlar a los gigantes tecnológicos

La Comisión amenaza con forzar a vender parte de las plataformas y multas de hasta el 10% de los ingresos si se viola la normativa

El contenido ilegal que alojen se tendrá que eliminar con rapidez

(FILES) In this file photo taken on February 14, 2020 the US multinational technology and Internet-related services company Google logo is pictured in Brussels. - Google says it will publish users' location data around the world from April 3, 2020, to allow governments to gauge the effectiveness of social distancing measures, brought in to stem the COVID-19 pandemic. The reports on users' movements in 131 countries will be made available on a special website and will

La Comisión Europea quiere controlar más de cerca a los gigantes tecnológicos. Las actuales reglas han quedado obsoletas y ya no son suficientes para un mercado en continua evolución y del que las grandes plataformas sacan mucha tajada. Por ello, hoy Bruselas ha puesto sobre la mesa sus dos propuestas más ambiciosas para regular a las grandes plataformas.

Por un lado, para evitar que abusen de su posición como gatekeepers, que cobren ventaja sobre sus competidores por su condición de facilitadores de la entrada en estos mercados, plantean la Ley del Mercado Digital (DMA); y por otro, para asegurar que tengan más responsabilidad para bloquear el contenido ilegal de sus plataformas, impulsan la Ley de Servicios Digitales (DSA).

Medidas

Multas y separación estructural si se incumple

La advertencia es clara. Si los gigantes digitales incumplen de forma repetida las normas de la competencia, en primera instancia serán multados hasta un 10% de su cifra de negocios, y si el incumplimiento persiste, se puede llegar a la separación estructural, es decir, forzar a vender el negocio o partes de él, como unidades, activos, derechos de propiedad intelectual o marcas.

Lo que se vigilará son nuevas normas, unas diseñadas específicamente para las compañías que funcionen como gatekeepers, las que dan acceso al mercado digital. Se quiere evitar que utilicen los datos de otras empresas a los que ellos tienen acceso como plataformas, para jugar con ventaja y competir de forma desleal gracias a esta información privilegiada.

European Executive Vice-President Margrethe Vestager speaks during a press conference regarding an antitrust case with Amazon at EU headquarters in Brussels, Tuesday, Nov. 10, 2020. European Union regulators have filed antitrust charges against Amazon, accusing the e-commerce giant of using data to gain an unfair advantage over merchants using its platform. (Olivier Hoslet, Pool via AP)

“Que las compañías que operan en Europa puedan competir libremente y de forma justa online de la misma manera que lo hacen offline. Éste es un mundo único. Lo que es ilegal offline también es ilegal online”, ha dicho la vicepresidenta de la Comisión Europea, Margrethe Vestager

“Aseguraremos que cualquiera que ofrezca o utilice servicios digitales en Europa goce de seguridad, confianza, innovación y oportunidades de negocio”, ha dicho el comisario de Mercado Interior, Thierry Breton.

Los criterios para identificar qué compañías son gatekeepers dependen de su cifra de negocias y del número de usuarios. En concreto, una cifra de negocios anual de 65.000 millones de euros, y más de 45 millones de usuarios mensuales activos y al mismo tiempo 10.000 usuarios profesionales en el último año.

En caso de incumplimiento, primero se aplicarán multas, que pueden llegar hasta el 10% de la cifra de negocios, y si el incumplimiento persiste, se pasa a la separación estructural, a forzar una venda de parte de la compañía. Es la medida última que solo se aplica en caso de tres incumplimientos en un período de 5 años.

Aunque sea de terceros

Más responsabilidad por el contenido

Por otro lado, también se quiere responsabilizar más a las plataformas por el contenido que distribuyen, aunque sea de terceros. Aquí, la responsabilidad va en relación al tamaño de la compañía, cuanto mayor sea la plataforma, más se sube el listón. 

Las grandes tecnológicas tendrán que eliminar con rapidez el contenido ilegal de sus páginas web y se les exigirá más transparencia de los algoritmos que la controlan la información que ven los usuarios. Además, los gigantes digitales tendrán que llevar a cabo cada año auditorías independientes para evaluar cómo están cumpliendo sus códigos de conducta.

Por: Jaume Masdeu, https://www.lavanguardia.com/