Para el 2100 los veranos podrían durar 6 meses en el hemisferio norte

heat wave in the city and hand showing thermometer for high temperature

Según un nuevo estudio, si no se mitiga el cambio climático, los veranos durarán medio año y los inviernos dos meses en el próximo siglo

Estos cambios estacionales causarían estragos en la naturaleza, la fauna, la agricultura y la salud de las personas

El cambio climático ya está provocando cambios e irregularidades en la duración y fecha de inicio de las estaciones en el hemisferio norte, pero a principios del próximo siglo estos cambios podrían haber alcanzado niveles muy preocupantes.

Según un nuevo estudio, publicado en Geophysical Research Letters, si no se llevan a cabo esfuerzos determinantes para mitigar el cambio climático, para el 2100 en el hemisferio norte podríamos tener veranos de 6 meses e inviernos de tan solo dos meses.

Los autores del estudio aseguran que este cambio estacional tendría impactos muy graves en la agricultura, el medio ambiente y la salud de los humanos.

Cambio que ya ha empezado

En la década de 1950 en el hemisferio norte las estaciones se sucedían con un patrón predecible e uniforme, pero el cambio climático ha provocado cambios dramáticos en la últimas décadas. Ahora las estaciones son más irregulares en cuanto a duración y fecha de inicio y, según las predicciones de este estudio, pueden volverse más extremos en el futuro.

Los veranos son cada vez más largos y calurosos, mientras que los inviernos son más cortos y cálidos debido al calentamiento global

Yuping Guan, Autor principal del estudio

“Los veranos son cada vez más largos y calurosos, mientras que los inviernos son más cortos y cálidos debido al calentamiento global”, asegura Yuping Guan, oceanógrafo físico del State Key Laboratory of Tropical Oceanography, Instituto de Oceanología del Mar del Sur de China, Academia de Ciencias de China y autor principal del estudio.

“Con más frecuencia, leo algunos informes meteorológicos fuera de temporada, por ejemplo, primavera falsa o nieve de mayo, y cosas por el estilo

Yuping Guan, Autor principal del estudio

Para investigar estos cambios que ya se están produciendo y prever los cambios futuros, Guan se inspiró en el ciclo estacional mientras asesoraba un estudiante de pregrado, el coautor del estudio Jiamin Wang.

“Con más frecuencia, leo algunos informes meteorológicos fuera de temporada, por ejemplo, primavera falsa o nieve de mayo, y cosas por el estilo”, dijo Guan.

17 días más de verano en 109 años

Los investigadores utilizaron datos climáticos históricos diarios desde el 1952 hasta el 2011. Estos midieron los cambios en la duración y el inicio de las cuatro estaciones. Definieron el comienzo del verano como el inicio de temperaturas en el 25% más cálido durante ese período de tiempo, mientras que el invierno comenzó con temperaturas en el 25% más frío. 

En promedio el verano en el hemisferio norte ha crecido de 78 a 95 días en estos 109 años, mientras que el invierno se ha reducido de 76 a 73 días. La primavera y el otoño también se han contraído de 124 a 115 días y de 87 a 82 días, respectivamente.

Cambios registrados y previstos en las estaciones del hemisferio norte. (Wang et al.2020).

Constataron también que la primavera y el verano comienzan más pronto, mientras que el otoño y el invierno comienzan más tarde.

Los datos también mostraron que la región mediterránea y la meseta tibetana han experimentado los mayores cambios en sus ciclos estacionales.

Predicciones alarmantes

El equipo también utilizó modelos establecidos de cambio climático para predecir cómo cambiarán las estaciones en el futuro y los resultados que obtuvieron les sorprendieron.

Los investigadores aseguran que si la tendencia actual continua sin ningún esfuerzo por mitigar el cambio climático, para 2100 el verano se extenderá hasta los 6 meses o más, el invierno durará menos de dos meses, y la primavera y las temporadas de transición de primavera y otoño se reducirán aún más.

Numerosos estudios ya han demostrado que los cambios de estación causan riesgos ambientales y de salud significativos

Yuping Guan, Autor principal del estudio

Las consecuencias de este cambio estacional extremos pueden ser catastróficos para el medio ambiente, la agricultura y nuestra salud.

“Numerosos estudios ya han demostrado que los cambios de estación causan riesgos ambientales y de salud significativos”, explica Guan.

Por ejemplo, las aves están cambiando sus patrones de migración y las plantas están emergiendo y floreciendo en diferentes momentos. Estos cambios fenológicos pueden crear desajustes entre los animales y sus fuentes de alimento, alterando las comunidades ecológicas.

Los cambios estacionales también pueden causar estragos en la agricultura, especialmente cuando los manantiales falsos o las tormentas de nieve tardías dañan las plantas en ciernes.

También afectara la temporada de floración alargándola. Esto repercutirá directamente en la salud humana porque se prolongará la estación de alergias.

Un verano más largo también supondrá una mayor presencia de insectos, como por ejemplo mosquitos portadores de enfermedades, que pueden expandir su área de distribución hacia el norte.

Por: Neus Palou, La Vanguardia