Impacto ambiental

Hay principalmente dos fuentes diferentes de donde se obtiene el litio:

Depósitos de Salmuera: aguas subterráneas salinas, conocidas también con el nombre de salares. Suelen encontrarse en los lechos de lagos secos y presentan altas concentraciones de sales como litio, potasio y sodio.

Roca dura: como la petalita o la espodumeno. Se considera que la roca dura contiene litio de mayor pureza que los salares.

El estudio “Environmental impacts of lithium production showing the importance of primary data of upstream process in life-cycle assessment” de Songyan Jiang et al. (2020), analiza a través de datos primarios el impacto medioambiental de la producción de litio estudiando por completo el ciclo de vida del mineral. El informe hace una comparación entre el impacto de las tecnologías de producción de litio de roca dura y las de salmuera. Este estudio concluye que la obtención de lito de roca dura genera un mayor impacto medioambiental en 8 de las 10 categorías estudiadas.  Esto se debe a que el proceso de extracción sólido-liquido usa un alto contenido de productos químicos para separar el mineral soluble (litio) de la roca donde se encuentra. Además, el estudio de Songyan Jiang et al., 2020 encontró que el litio obtenido de roca dura tiene un potencial de efecto invernadero y de incrementar la acidificación entre un 17 y un 32% superior al del litio de salmuera.

Como hemos visto, el Triángulo del Litio es la mayor reserva de litio del mundo y este se encuentra en salares. El hecho de que esta fuente permita la obtención de este mineral con un menor impacto medioambiental, ha hecho crecer el interés para la explotación de litio en esta región. Es por este motivo que la hemos elegido como caso de estudio para este proyecto.

Cabe añadir pero, que el proceso de obtención de litio a través de salares no es tampoco un proceso limpio ni fácil. De hecho, al tener cada salmuera su composición, geolocalización y dimensión particular, el proceso de obtención y purificación debe ser adaptado a las características de cada depósito. Además, la evaporación de las lagunas se obtiene se forma natural, es decir, depende de las horas de sol, el viento, las precipitaciones etc, factores ajenos al control humano que dificultan la recuperación del litio a través de este mecanismo (Songyan Jianga, 2020).

Caso de estudio: El triángulo del Litio

Tal y como hemos mencionado, el Triángulo del Litio es considerado el mayor yacimiento de Litio del mundo. Por este motivo, esta región es actualmente el destino de numerosas inversiones internacionales y simultáneamente genera importantes expectativas para la población local. El litio adquiere cada vez mayor importancia para la economía mundial, tanto por su aplicación en nuevas tecnologías y en la electro-movilidad, como también en el contexto del desarrollo de energías renovables.

La prensa especializada, también, estos últimos años, ha cubierto numerosas investigaciones a profundidad sobre este aspecto. Por ejemplo, el artículo publicado por Cecilia Barría en la BBC afirma que los países del “triángulo del litio” concentran las mayores reservas del mundo pero que deben evitar caer en los mismos errores cometidos anteriormente en temas de explotación de recursos naturales. “Desde que apareció la fiebre del litio por la rápida expansión del mercado de las baterías para autos eléctricos, Sudamérica vio una gran oportunidad. Y es que en «el triángulo del litio» (Argentina, Bolivia y Chile) están las mayores reservas mundiales de litio. Los tres países se lanzaron de golpe hace más de una década a buscar la forma de explotar esas reservas pero rompiendo con la «maldición de los recursos naturales» que tradicionalmente ha perseguido a los países exportadores de materias primas” (Barría, 2019).

Es cierto. Gran parte de la problemática que ha enfrentado estos países latinoamericanos es que a pesar de ser ricos en recursos y reservas minerales no han podido sacar de la pobreza a las grandes poblaciones que poseen las propiedades superficiales donde se conservan estos minerales. Este no es un hecho aislado de los mencionados países sudamericanos, hemos visto como esto también ocurre en la RDC y Burundi al igual que en muchos otros países con riquezas naturales. Otro ejemplo es Perú, donde yacimientos de oro, como Yanacocha,  en Cajamarca; Antamina y Pierina en Ancash o los importantes yacimientos de cobre como Las Bambas en Apurímac están rodeados de miseria y abandono de las comunidades campesinas que viven en sus alrededores. Lo mismo ocurre con las comunidades campesinas Aymarás en los alrededores de las operaciones de Toquepala y Cuajone de Southern Copper Corporation, quien opera estos yacimientos hace más de 60 años. Aquí subyace una corresponsabilidad muy seria por parte de las empresas que explotan estos recursos minerales así como de los gobiernos nacionales y regionales que no han sabido aprovechar los buenos tiempos de mejoras en los precios de oro y cobre en los últimos 20 años. Una profundización sobre esta problemática se aborda en la última investigación denominada “Modelo de gestión Social para Proyectos Extractivos: La inclusión del Oro como estrategia de sostenibilidad[1]”. Al parecer, Argentina, Bolivia y Chile no están dispuestos a que esto sigan pasando. 

Ahora, el esquema que se plantea desde estos países aboga por una participación de desarrollo mucho más allá de la exportación de materia prima para empezar con un proceso de industrialización que deje mayores beneficios para estos países y sus poblaciones aledañas. Sin embargo, como bien confirman los analistas y el sentido común, no basta con tener litio para garantizar un despegue económico de estas regiones. Tener recursos no es bajo ningún concepto, garantía de éxito. Como bien ilustra el artículo de Barría donde se entrevista a Jose Lazuen, analista de vehículos eléctricos y baterías de Roskill[2], hay una cadena de producción muy larga, donde el litio es apenas una parte de todo el proceso. “Si el punto de partida es la extracción del metal, el paso siguiente es su procesamiento para obtener químicos como carbonato o hidróxido de litio. En esta fase están los productores sudamericanos, trabajando en plantas con capitales extranjeros, que procesan el metal después de extraerlo. De ahí en adelante la cadena de producción se pone cuesta arriba. La siguiente meta es producir cátodos, luego celdas y al final del camino, baterías. Es por eso, explica Lazuen, los países que fabrican baterías han impulsado una industria química y de ensamblaje que requiere un avanzado desarrollo tecnológico”.  Porque el verdadero negocio estará en las baterías de los vehículos eléctricos. “Si bien es cierto el mercado mundial también necesita baterías para teléfonos móviles, ordenadores o consumo local (como el almacenamiento de energía para la red eléctrica), el «gran negocio» que está creciendo frenéticamente es la fabricación de baterías de automóviles”. De hecho, las proyecciones de Roskill apuntan a que el 90% de las baterías en la próxima década serán destinadas a la industria automotriz (Barría, 2019).

Perspectivas

¿Cuánto va reconfigurar el orden socioeconómico global estas nuevas dinámicas tecnológicas y productivas de estos minerales?  ¿Tendrá impacto, por ejemplo, en el desvío de las preferencias desde las zonas productoras de gas y petróleo hacia los productores de litio? Recuérdese que la atención en los próximos años, estará en aquellas regiones donde abundan tanto, litio, como cobalto y tierras raras.

Si bien es cierto el litio no solo se encuentra en las salmueras naturales sino también en la arcilla o rocas evaporitas lacustres, es en las salmueras naturales, pegmatitas, pozos petrolíferos, campos geotermales y agua de mar, donde se halla con mayor regularidad. Y esas condiciones geológicas se encuentran en los ámbitos del “triángulo de litio”. 

Los trabajos de exploración para encontrar litio en arcilla o cualquier otra roca lacustre no se están desarrollando en la actualidad con tanto vértigo como está ocurriendo en las salmueras naturales. Sin embargo, ya hay algunas experiencias importantes como el litio hallado en roca asociada al uranio en una región al sur de Perú[3]. Este no es un hecho aislado, sino que ya hace algunos años que se trabaja en mejorar la extracción de litio de roca para hacer este proceso más sostenible. Y es que tenemos dos opciones para evitar que se tenga que extraer litio de mala calidad generando un gran impacto medioambiental: O reducimos la dependencia de este mineral o aumentamos el reciclaje de este para no depender tanto de la producción primaria.

Para poder cumplimentar con el Acuerdo de París, la primera opción ahora mismo no es viable, por lo tanto hay que trabajar en hacer los procesos de extracción de litio más eficientes y sostenibles mientras se promueve el reciclaje de productos que usen este mineral y se aumente el contenido de material reciclado en los productos nuevos.

En un estudio desarrollado a fines del 2011 ya se daban algunas perspectivas y reflexiones alrededor del mercado de oferta del litio que se confirma actualmente con todos los datos actualizados y de futuro al respecto. Para Camille Grosjeana, Pamela Herrera Mirandaa, Marion Perrina y Philippe Poggi, en su estudio denominado “Assessment of world lithium resources and consequences of their geographic distribution on the expected development of the electric vehicle industry” la síntesis del contexto actual para la industria del litio es más fácil. La extracción de litio más barata se realiza con salmueras de lago salado, que representan la mayor parte del carbonato de litio producido actualmente. También estas condiciones se presentan en la mayoría de los recursos mundiales conocidos. Sin embargo, esas mismas salmueras de lago salado se concentran geográficamente en América del Sur, por lo que están sujetas a cuellos de botella geoestratégicos y geoeconómicos. Además, las duraciones del proceso de extracción y tratamiento de salmueras de lago salado son muy largas e inadecuadas para seguir y adaptar la producción a cualquier aumento a corto plazo de la demanda de litio. Como resultado, el escenario más presumible que se puede prever para el mercado del litio es un aumento del precio del litio a niveles que seguramente desbloquearán el aún abandonado, interrumpido o no, inició de proyectos de minería de minerales de roca dura. Una vez hecho esto, los próximos años serán una transición difícil hacia una evolución más tranquila y plana del precio del litio, a la espera de que las empresas mineras de roca dura pongan en funcionamiento sus plantas. Este un asunto que ya se está viendo en la actualidad (Camille Grosjean, 2011).

Artículo previo: Recurso natural; El Litio

Por: Cristina Costa Salavedra