Diez años de oportunidad según informe de la Agencia Europea del Medioambiente

Los siguientes 10 años serán determinantes. El estado del medio ambiente en Europa, según la Agencia Europea del Medioambiente, en su último informe, lo detalla. Se necesita urgentemente un cambio de dirección para enfrentar los desafíos del cambio climático, revertir la degradación y garantizar la prosperidad futura. No hay otra salida.

Europa no logrará sus objetivos para 2030 sin una acción urgente durante los próximos 10 años para abordar la alarmante tasa de pérdida de biodiversidad, los crecientes impactos del cambio climático y el consumo excesivo de recursos naturales. 

El último informe del ‘Estado del Medio Ambiente’ de la Agencia Europea del Medio Ambiente publicado los últimos días afirma que Europa enfrenta desafíos ambientales de escala y urgencia sin precedentes. Sin embargo, el informe dice que hay motivos para la esperanza, en medio de una mayor conciencia pública de la necesidad de cambiar hacia un futuro sostenible, innovaciones tecnológicas, iniciativas comunitarias en crecimiento y una acción intensificada de la Unión Europea como el Acuerdo Verde Europeo.

Si bien las políticas europeas sobre medio ambiente y clima han ayudado a mejorar el medio ambiente en las últimas décadas, Europa no está progresando lo suficiente y las perspectivas para el medio ambiente en la próxima década no son positivas, según el informe  Medio ambiente europeo: estado y perspectiva 2020 (SOER 2020 ) .

SOER 2020 es la evaluación ambiental más completa jamás realizada en Europa. Proporciona una visión clara de la posición de Europa en el cumplimiento de los objetivos de política para 2020 y 2030, así como los objetivos y ambiciones a largo plazo para 2050 para cambiar a un futuro sostenible con bajas emisiones de carbono. El informe señala que Europa ya ha logrado un progreso significativo en las últimas dos décadas en términos de mitigación del cambio climático, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero. Las señales de progreso también son evidentes en otras áreas, como la lucha contra la contaminación del aire y el agua y la introducción de nuevas políticas para abordar los desechos plásticos y reforzar la adaptación al cambio climático y la economía circular y bioeconómica. Además, la iniciativa de financiación sostenible de la UE es la primera de su tipo en el papel del sector financiero para impulsar el cambio necesario hacia un futuro sostenible.

Llamado urgente para ampliar y acelerar el cambio

Si bien estos logros son significativos, Europa no logrará su visión de sostenibilidad de ‘vivir bien dentro de los límites del planeta’ al continuar promoviendo el crecimiento económico y tratando de gestionar los impactos ambientales y sociales. El informe insta a los países europeos, líderes y responsables políticos a aprovechar la oportunidad y aprovechar la próxima década para ampliar y acelerar radicalmente las acciones para volver a encaminar a Europa para cumplir con sus objetivos y metas de política ambiental a mediano y largo plazo para evitar cambios irreversibles y dañar.

La gama actual de acciones políticas europeas proporciona una base esencial para el progreso futuro, pero no son suficientes. Europa necesita hacer mejor las cosas, debe abordar ciertos desafíos de manera diferente y debe repensar sus inversiones. Alcanzar los objetivos de Europa requerirá una mejor implementación y una mejor coordinación entre las políticas actuales. También necesitará acciones políticas adicionales para lograr un cambio fundamental en los sistemas clave de producción y consumo que sustentan nuestros estilos de vida modernos, como los alimentos, la energía y la movilidad, que tienen importantes impactos ambientales.

El informe también subraya la importancia de cómo los gobiernos pueden permitir una transición hacia la sostenibilidad y la necesidad de abordar las cosas de manera diferente. Por ejemplo, Europa debería repensar cómo utiliza las innovaciones y tecnologías existentes, cómo podrían mejorarse los procesos de producción, cómo podrían fomentarse la investigación y el desarrollo hacia la sostenibilidad y cómo podrían estimularse los cambios en los patrones de consumo y las formas de vida.

Por último, lograr dicho cambio requerirá invertir en un futuro sostenible y dejar de usar fondos públicos para subsidiar actividades perjudiciales para el medio ambiente. Europa se beneficiará enormemente de tal cambio en las prioridades de inversión debido a las oportunidades económicas y sociales que puede crear. Al mismo tiempo, será crucial escuchar las inquietudes del público y garantizar un amplio apoyo para tal cambio, una transición socialmente justa.

Artículo tomado en parte de EEA

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